Vista aérea de un complejo industrial en construcción rodeado de áreas verdes y caminos de tierra, con canchas deportivas visibles hacia la derecha.

Firman mandato para financiamiento del proyecto Paracel

Sudamérica sigue consolidando el desarrollo foresto-industrial, con Arauco invirtiendo 4.600 MU$ en su proyecto Sucuriú, en Mato Grosso do Sul. Uruguay ya instaló tres de sus cuatro plantas de pasta celulósica, mientras trabaja para concretar su proyecto del nordeste. Por su parte, Paracel retoma el proyecto de su planta en Paraguay, mientras continúa con su inversión en forestación.

Los argentinos seguimos “viéndola pasar”, habiendo forestado nuestra Mesopotamia para alimentar dos plantas de celulosa. Mientras tanto, las forestaciones crecieron, algunas alcanzaron su madurez, otras se quemaron, y nadie se anima a plantar bandera, a pesar de tratarse de una inversión billonaria que cambiaría la dinámica industrial y forestal tanto de Corrientes como de Entre Ríos.

Volviendo a la noticia, Paracel es el primer proyecto forestal celulósico paraguayo, desarrollado en Concepción, una región norteña con bajo desarrollo económico.

Esta nueva empresa paraguaya cuenta con 200.000 ha de tierras propias y una inversión de 4.000 MU$, de los cuales 1.500 MU$ estarán destinados a la forestación y 2.500 MU$ a la planta industrial.

Dicha inversión está liderada por el grupo local Zapag, Heinzel Holding GmbH y el grupo sueco Girindus Investments.

El proyecto avanza con la compra de tierras y la forestación de eucaliptos, con la meta de abastecer la futura planta. Ya cuenta con 80.000 hectáreas plantadas y continúa con su plan de expansión forestal. En el primer semestre de este año, los inversores anunciaron que la inversión industrial se pondría on hold una vez completado el movimiento de suelo, a la espera de mejores condiciones de financiamiento en el mercado internacional.

Este mes se anunció que BID Invest firmó un mandato con Paracel S.A. para “el desarrollo de un hub industrial y sentar las bases para una futura expansión de su planta de celulosa en Concepción”.

El proyecto en evaluación contempla la construcción de infraestructura esencial, como líneas de transmisión eléctrica, un puerto fluvial privado y otras obras complementarias que habilitarían la llegada de nuevas industrias vinculadas al sector. La locación busca capitalizar ventajas estratégicas como la disponibilidad de recursos forestales en la región, el acceso a energía renovable, los beneficios de la zona franca y la optimización logística.

Según indicó el BID, “el financiamiento de largo plazo, actualmente en análisis por el banco de desarrollo y sujeto a las aprobaciones correspondientes de la institución, contemplaría la movilización de recursos adicionales de bancos comerciales internacionales y entidades financieras de desarrollo, lo cual forma parte de la estrategia de BID Invest para atraer más capital privado hacia proyectos de desarrollo en Paraguay”.

Este mandato, en caso de tener éxito, permitiría sumar nuevos inversores, retomando así la instalación de la planta de pasta celulósica junto con la infraestructura energética y logística imprescindible para su operación.