La primera inversión es de Compañía Mega, quien anunció un monto de 360 MU$ con el objeto de duplicar su exportación.
La firma presentó su proyecto al RIGI para ampliar el transporte y fraccionamiento de líquidos de gas natural, con el objetivo de aumentar la producción un 30% para el año 2028.
La obra busca potenciar la infraestructura de separación y transporte para capturar el crecimiento de la producción gasífera en Vaca Muerta.
El proyecto generará en el orden de 500.000 toneladas anuales adicionales de etano, propano, butano y gasolina natural, con el objeto de destinar el 80% del volumen incremental a los mercados internacionales. El 20% del volumen restante reforzará el abastecimiento de etano para la industria petroquímica local.
Al finalizar las obras, Mega alcanzará una capacidad total de 2,5 millones de toneladas anuales.
El proyecto se extenderá entre 2026 y 2028, con desarrollo de infraestructura en cuatro provincias. En Neuquén se instalará la nueva infraestructura para acondicionamiento de gas en la Planta Separadora Loma La Lata. En Río Negro y La Pampa se construirán dos plantas de rebombeo, ubicadas en General Roca y La Adela, con el objetivo de aumentar la capacidad del poliducto que une la cuenca neuquina con el Atlántico. En Buenos Aires se realizarán adecuaciones técnicas en la Planta Fraccionadora de Bahía Blanca para procesar el mayor caudal de líquidos.
Según informó la empresa, Compañía Mega opera el único poliducto del país dedicado exclusivamente al transporte de NGLs, procesando el 40% del gas de la Cuenca Neuquina. Con esta ampliación, la firma busca no solo optimizar la evacuación de recursos de Vaca Muerta, sino también consolidarse como el principal exportador de GLP de la Argentina en un contexto de alta demanda regional y global.
Otras inversiones relevantes son las de las transportadoras TGS y Oldelval, quienes proyectan inversiones por US$ 2.700 millones para eliminar cuellos de botella en sus respectivos ductos para el período 2028-2030.
La ampliación del Gasoducto Perito Moreno supera todas las expectativas, según indicó Oscar Sardi, CEO de TGS, quien reveló que la licitación de capacidad (open season) para el primer tramo del Gasoducto Perito Moreno (GPM) fue un éxito rotundo. Los pedidos de los cargadores (productores, industrias y distribuidoras) alcanzaron los 32 MMm3/d, triplicando la oferta de transporte disponible en esta etapa inicial. El proyecto demanda una inversión de US$ 700 millones y considera una capacidad incremental de 14 Mm3/día, con 12 para el Gran Buenos Aires y 2 para Bahía Blanca. Su plazo de ejecución tiene el objetivo de que las obras estén listas para el invierno de 2027.
La tercera obra relevante estará por el lado del crudo. El CEO de Oldelval, Ricardo Hösel, indicó que el sistema actual opera bajo máxima capacidad, con el proyecto Duplicar Plus superando el 90% de su capacidad, y se estima que para julio el ducto estará técnicamente lleno, alcanzando los 540.000 barriles diarios.
Para evitar este cuello de botella en la actividad de los yacimientos (y antes de que el megaproyecto Vaca Muerta Oil Sur – VMOS entre en funciones), Oldelval inició la repotenciación de cuatro estaciones de bombeo entre Allen y el puerto de exportación en Bahía Blanca. Esta mejora permitirá sumar 200.000 barriles adicionales para finales de este año o principios de 2027, según indicó el ejecutivo.
En paralelo, la compañía avanza en el Proyecto Duplicar Norte, que comprende un nuevo oleoducto de US$ 380 millones que conectará el hub norte de Vaca Muerta con Allen y estará operativo en marzo de 2027, con una capacidad inicial de 220.000 barriles. Esta obra permitirá alimentar la capacidad de transporte adicional que generará el proyecto de ampliación en las estaciones de bombeo.
La empresa también informó el plan de mantenimiento integral de las instalaciones existentes, con una inversión de US$ 1.000 millones, lo que permitirá mejorar la confiabilidad de los 1.700 kilómetros de la red histórica, elevando la inversión total de la firma a US$ 2.000 millones.
Los proyectos antes descriptos permiten proyectar para el final de la década (sumando las obras del sistema VMOS) una capacidad de transporte cercana a 1,5 millones de barriles diarios, resolviendo la logística troncal hasta 2031. Cabe señalar que este desarrollo de infraestructura se da en un contexto de cifras récord de producción, donde Neuquén superó los 600.000 barriles diarios (BPD) en el arranque de 2026 y 2025 cerró con una producción total cercana a 900.000 bpd, impulsando un superávit energético.
En paralelo, las productoras están invirtiendo en upstream alineadas con este aumento en la capacidad de transporte para crudo y gas, con un ritmo de crecimiento que no se veía desde la década del 90, comenzando a superar este cuarto de siglo perdido en materia energética.
Con las inversiones ya publicadas por las petroleras, y de poder concretarse todas las obras de logística incluidas en el RIGI, la energía se transformará en el segundo exportador argentino, con volúmenes del mismo orden que la agroindustria, lo cual sería un hito trascendente en la balanza comercial argentina, históricamente escasa de dólares para poder operar con normalidad.