Maquinaria pesada instala un gasoducto con grandes tuberías de acero en una obra de infraestructura energética.

Vaca Muerta, camino a ser el proveedor regional de gas

La escalada del conflicto en Medio Oriente y la volatilidad global generada en el mercado energético están obligando a redibujar el mapa energético del Cono Sur, buscando proveedores más confiables. En este nuevo esquema, sumado a la caída de Bolivia como gran proveedor regional de gas, Vaca Muerta aparece cada vez más como la pieza central de este nuevo escenario.

Recientes publicaciones sobre los nichos por atender y las inversiones requeridas destacan dos mercados: la exportación a importadores occidentales que requieren generar proveedores de GNL por fuera de los tradicionales abastecedores del Golfo Pérsico, y el mercado regional del gas natural (no licuado) transportado vía gasoductos a los países limítrofes.

Sobre el mercado de GNL mucho se ha publicado, existiendo tres proyectos en distintas etapas de desarrollo: Southern Energy (SESA), en construcción, con producción prevista para finales de 2027 y una capacidad de 2 millones de toneladas (Mton), además de un segundo barco en construcción que llegaría en 2028 para duplicar la producción total. Estas dos etapas prevén una inversión de US$ 7.000 millones, ya incluida en el RIGI.

El segundo proyecto es Argentina LNG, liderado por YPF en sociedad con ENI y XRG (ADNOC), actualmente en etapa de factibilidad, con una escala mayor a SESA, estimada en 12 Mton anuales y una inversión de US$ 24.000 millones.

El tercer proyecto es LNG La Plata, ubicado en el puerto homónimo de la provincia de Buenos Aires, que atraviesa una etapa de prefactibilidad liderada por Camuzzi Gas y la internacional de trading VITOL. Este proyecto fue pensado para exportar LNG en temporada no invernal e importarlo al nodo AMBA durante el pico de demanda. Se proyectó la instalación de una barcaza a 10 km de la costa de Ensenada, con una producción de 2,5 Mton anuales y una inversión cercana a los US$ 4.000 millones.

En el nicho del gas natural transportado por gasoducto, recientemente la CAF publicó un estudio que identificó una serie de obras consideradas clave para transformar a la Argentina en un abastecedor regional de gas natural en el Cono Sur, confirmando lo que se viene publicando localmente.

El trabajo desarrollado por CAF junto con OLADE estima inversiones del orden de US$ 18.000 millones para ampliar gasoductos existentes y construir nuevas conexiones regionales, con el objeto de reforzar rutas de exportación desde Vaca Muerta hacia los países del Mercosur y Chile.

Según las proyecciones incluidas en este estudio, la Cuenca Neuquina podría alcanzar entre 170 millones de metros cúbicos diarios (Mm3/d) de inyección al sistema regional hacia 2030, a lo que podrían sumarse otros 130 Mm3/d destinados a proyectos de exportación de GNL en el quinquenio 2030-2035.

En ese contexto, la integración regional aparece además como una forma de reducir la exposición a los shocks internacionales de precios del GNL, disminuyendo la vulnerabilidad de los países importadores de la región.

Entre las obras consideradas estratégicas a nivel local aparecen:

  • La construcción en dos etapas de un nuevo gasoducto Tratayén–La Carlota, valuada en unos US$ 3.400 millones y con una capacidad inicial de 20 Mm3/d.
  • La ampliación de la reversión del Gasoducto Norte, estimada en US$ 700 millones.
  • La ampliación del Gasoducto Perito Moreno por US$ 800 millones, ya en curso bajo el RIGI.
  • El Gasoducto Vicuña para abastecer de gas a los proyectos metalíferos de la Puna.

Lamentablemente, nadie prevé una ampliación del Gasoducto del GNEA para abastecer a las provincias del NEA, históricamente postergadas en el suministro de gas por red.

Por el lado regional, las inversiones potenciales serían las obras para conectar el sur de Brasil con el gas argentino, siendo las prioritarias:

  • El tramo Uruguayana–Triunfo, estimado en US$ 1.650 millones.
  • La conexión entre San Jerónimo y Porto Alegre, por US$ 2.700 millones.

Cabe citar que estos proyectos compiten con la posibilidad de llegar a Brasil con GNL vía las futuras plantas del Golfo San Matías.

Las oportunidades en Chile se enfocan en los dos ductos que nos unen con la Región de Atacama, donde se están evaluando algunas alternativas de monetización para el gas argentino; aunque para ello es prioritario desarrollar los gasoductos ya descriptos, para permitir que el gas de Vaca Muerta llegue al NOA.

Como un negocio marginal, aparece la exportación a Brasil utilizando la capacidad ociosa de los gasoductos bolivianos, para lo cual Bolivia adecuó reglas que permiten el transporte internacional de gas en tránsito.

Otra posibilidad en análisis por parte de Paraguay es la exportación a Brasil y el abastecimiento local vía un nuevo gasoducto que una el GNEA con la red existente de distribución en el sudeste brasileño.

En conclusión, existen múltiples proyectos y alternativas para monetizar 300 Mm3 diarios de gas argentino a mediano plazo. Para ello se requiere invertir entre US$ 40.000 y 50.000 millones, obras que cambiarían radicalmente la industria de la construcción argentina y transformarían a la energía en el principal negocio exportador, superando a los agronegocios, que aun potenciándose con la eliminación de retenciones y la incorporación de mayor tecnología —llegando a las 200 Mton anuales de granos— quedarían como el segundo complejo exportador.

Más allá de las posiciones en el podio, estos dos negocios, sumados a la minería metalífera, permitirán que la Argentina supere los US$ 100.000 millones anuales de exportaciones, un objetivo que el país añoró durante las últimas décadas y que podría ayudar a resolver las reiteradas crisis por escasez de divisas que hemos sufrido.

A mediano plazo, y mediante las inversiones impulsadas por el RIGI, el hito de los US$ 150.000 millones de exportaciones comienza a dibujarse como un horizonte posible. Nos queda a los argentinos la responsabilidad de elegir dirigentes que mantengan las políticas en desarrollo y exigirles que eviten sentirse en un estado de nirvana cuando perduran en el poder.