La provincia de Neuquén dio un paso estratégico para diversificar su matriz económica con el lanzamiento de la licitación del proyecto Corredor Productivo del Viento.
La iniciativa busca incorporar bajo riego más de 50.000 hectáreas en la región del Limay Medio, entre las localidades de Picún Leufú y Piedra del Águila. Con una inversión estimada en US$ 1.000 millones, el proyecto apunta, en el largo plazo, a convertir esta región en el principal polo provincial de producción de forraje y carne.
Como referencia, Neuquén cuenta actualmente con cerca de 23.000 hectáreas bajo riego, por lo que este plan permitiría más que triplicar la superficie productiva existente.
El proyecto se encuentra en etapa de elaboración y prevé finalizar su fase ejecutiva durante 2027. Esta incluirá estudios para determinar la aptitud de los suelos, definir las obras de infraestructura de riego y drenaje necesarias, y evaluar la disponibilidad energética para el bombeo de agua.
El Corredor Productivo del Viento se desarrollará en una franja paralela al río Limay y a la Ruta Nacional 237. El área de estudio se divide en tres sectores: Picún Leufú, Valle del Río Limay Medio–Aguas Abajo y Valle del Río Limay Medio–Aguas Arriba.
Según informó el gobierno provincial, una de las principales fortalezas del proyecto es la disponibilidad de agua del río Limay, cuyo caudal garantizaría el abastecimiento incluso en escenarios de cambio climático y estrés hídrico. De acuerdo con los estudios realizados, los suelos presentan condiciones favorables para la producción de forrajes, especialmente alfalfa destinada tanto a cosecha como a pastoreo.
El desarrollo agrícola estará acompañado por la expansión de la ganadería bovina, ovina y caprina. Asimismo, se identifican oportunidades para el desarrollo frutícola, particularmente en cultivos de frutos secos —como nogal, almendro y avellano— y de cerezas.
La iniciativa comenzó a desarrollarse en 2023 y forma parte de la estrategia provincial para fortalecer la producción de alimentos y reducir la fuerte dependencia de la actividad hidrocarburífera en el Producto Bruto Geográfico (PBG), donde actualmente el petróleo y la minería representan alrededor del 45% de la economía neuquina.
Se estima que el proyecto beneficiará de manera directa a unos 7.700 habitantes de la región.
Como parte del esquema de financiamiento, la provincia también evalúa recuperar parte de la inversión mediante la venta de tierras fiscales y mecanismos de canje con el sector privado, a cambio de inversiones en la infraestructura necesaria para el desarrollo del corredor.