Desde que comenzó la apertura de la economía argentina y, particularmente, desde la entrada en vigencia del RIGI, hubo varios anuncios sobre potenciales proyectos de megacentros de datos para instalarse en la Patagonia, incluso alguno de ellos muy rimbombante, asociado a una de las mayores desarrolladoras de inteligencia artificial.
Pero pasaron dos años y los megacentros no se concretan. La Patagonia sigue ofreciendo sus ventajas competitivas, aunque en paralelo también surgieron opiniones técnicas que señalan las debilidades de esta ubicación austral, principalmente por la distancia que la separa de los grandes centros de consumo y el costo de la infraestructura necesaria para interconectarlos.
En este escenario, recientemente se anunció un nuevo proyecto en la Embajada de Polonia en Argentina, donde se firmó un MOU (memorándum de entendimiento) entre Green Capital, empresa polaca, y varias compañías, entre ellas Schneider Electric, Wärtsilä y Envision Energy. El acto contó con la presencia de Ignacio Torres, gobernador de la provincia donde se desarrollará el proyecto.
Posteriormente, Green Capital brindó detalles a la prensa sobre la iniciativa. “Hemos estado casi dos años trabajando en el proyecto y hoy, con este evento, podemos anunciarlo”, señaló Marta Złotkowska, responsable de proyectos internacionales de Green Capital, quien liderará la instalación de este centro de datos dedicado a inteligencia artificial, que se radicaría cerca de Trelew, Chubut.
Para viabilizar el negocio, la empresa alquiló 130.000 hectáreas en la Patagonia, pertenecientes a 14 propietarios, donde desarrollará el proyecto, bautizado Atlas GigaHub. Según indicaron sus responsables, ya avanzaron con los estudios de impacto ambiental y cuentan con el due diligence de las tierras, sobre las cuales firmaron un acuerdo de alquiler dividido en dos etapas: seis años destinados al desarrollo y otros 60 años para la operación.
En una primera etapa, la empresa busca disponer de una potencia eléctrica de 300 MW, con una inversión estimada de entre US$ 3.000 y US$ 5.000 millones —un rango un tanto amplio para las cifras billonarias involucradas—, con el objetivo final de alcanzar los 3.000 MW de energía dedicada a IT.
Para financiar esta inversión, los desarrolladores informaron que mantienen conversaciones avanzadas con potenciales inversores, con el objetivo de concretarlas durante 2027 y comenzar la construcción del centro de datos en 2028.
Ante la consulta de por qué eligieron Argentina, Rafał Malarowski, de Green Capital, explicó que “el problema de los centros de datos es la energía” y que, “en lugar de empezar por localizar la mejor ubicación para un centro de datos y luego buscar las fuentes de energía, optamos por investigar dónde estaban las mejores fuentes naturales de energía”.
El empresario explicó que encontraron recursos eólicos de muy buena calidad en Chubut, por lo que decidieron desarrollar la infraestructura necesaria para generar energía renovable destinada al centro de datos y, de esta manera, garantizar fuentes propias de energía.
La escala del proyecto llama la atención en el sector local de inteligencia artificial, especialmente por la potencia eléctrica necesaria para alimentar y refrigerar los servidores. Actualmente, Brasil cuenta con unos 2.100 MW operativos en centros de datos y Chile con 600 MW, mientras que la Argentina dispone de apenas 70 MW. En cuanto a la cantidad de centros de datos, Argentina cuenta con 45, frente a 215 en Brasil y 64 en Chile.
No es el primer anuncio de un centro de datos para construirse en la Argentina. El año pasado, OpenAI firmó una carta de intención con Sur Energy, liderada por el empresario argentino Emiliano Kargieman, fundador de Satellogic, para desarrollar un centro de datos en la Patagonia, en un proyecto que demandaría una inversión de nada menos que US$ 25.000 millones. Hasta el momento, no hubo nuevas informaciones sobre avances concretos de esa iniciativa.
Volviendo al proyecto polaco, sus responsables destacaron la baja densidad poblacional de Chubut, el clima, que permite una refrigeración natural durante buena parte del año, la ubicación cercana a un puerto, que permitiría importar directamente el equipamiento, y la proximidad de Trelew, una ciudad que cuenta con aeropuerto y con una población local capacitada para trabajar en centros de datos.
También señalaron como un factor relevante la estabilidad geopolítica de la Argentina. En ese sentido, destacaron que “no hay conflictos como vemos en Medio Oriente, donde se han instalado proyectos y hoy los inquilinos tienen problemas enormes, porque no pueden construir o porque han sido atacados”.
Otro punto a favor sería la llegada de una nueva conexión de fibra óptica a la zona. La provincia de Chubut y el ENACOM anunciaron el programa Chubut Hub Digital 2030, que incluyó la firma de una carta de intención para impulsar la instalación del segundo punto de amarre de un cable submarino de fibra óptica en la Argentina. Actualmente, el país cuenta con un único punto de estas características, ubicado en Las Toninas, por donde ingresa internet al territorio nacional.
El CEO y fundador de la empresa, Michał Polanowski, es un emprendedor y estratega de inversiones con casi dos décadas de experiencia en el sector europeo de las energías renovables. En 2010 impulsó esta compañía, que actualmente tiene presencia en Tanzania, Zambia, Ucrania, Marruecos, Namibia y Polonia.
Su modelo de negocio incluye el desarrollo de infraestructura digital preparada para inteligencia artificial y la construcción de sistemas de generación de energía renovable. Para ello, ha gestionado una cartera de proyectos que supera los 7.500 millones de euros.
Entre los socios que firmaron el proyecto se encuentra Wärtsilä, empresa finlandesa con presencia en la Argentina desde hace 25 años.
El perfil de las compañías asociadas constituye un buen punto de partida para atraer potenciales inversores. A esto se suma que el escenario energético internacional y las nuevas prioridades de los desarrolladores podrían estar modificando algunas de las condiciones que hasta ahora habían dificultado estos proyectos.
Quizás esta vez sea diferente. La Patagonia mantiene sus ventajas competitivas y, con una infraestructura energética y digital adecuada, podría finalmente convertirse en un destino relevante para los grandes centros de datos vinculados a la inteligencia artificial.
Tal vez, después de tantos anuncios, esta sea finalmente la oportunidad que la Patagonia estaba esperando.