Esta semana, el proyecto Rincón de Aranda de Pampa Energía se convirtió en el primer desarrollo de upstream de petróleo en Neuquén aprobado bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
La iniciativa prevé una inversión de US$ 4.500 millones destinada a la perforación de más de 250 nuevos pozos y a la construcción de la infraestructura de tratamiento dentro del yacimiento.
De esta manera, recibe luz verde el plan de negocios anunciado por su CEO, Gustavo Mariani, a fines de 2025, con el objetivo de incrementar la producción de crudo de 25.000 a 45.000 barriles por día hacia 2027, consolidando el perfil exportador de la compañía. Una estrategia que ya viene generando importantes resultados para otras operadoras como Pluspetrol, Vista e YPF, que además hoy se benefician de un escenario internacional de precios elevados impulsado por el conflicto en Medio Oriente. Como dice el refrán, «tenían la cuchara y comenzó a llover sopa».
Otro yacimiento que registró novedades fue Bandurria Norte, operado por Vista Energy, que presentó su solicitud de adhesión al RIGI con un plan de inversión de US$ 5.800 millones. El proyecto contempla la perforación de 332 pozos, además de la construcción de plantas de tratamiento, una estación compresora y redes de transporte para incrementar las exportaciones a través del futuro Oleoducto Vaca Muerta Sur (VMOS).
La iniciativa, operada íntegramente por la compañía liderada por Miguel Galuccio, representa el primer gran desarrollo de Vista fuera de su hub operativo histórico y consolida su posición como uno de los principales exportadores de crudo del país, con una producción actual cercana a los 160.000 barriles diarios.
En paralelo, permanecen en análisis otros cinco proyectos presentados por YPF, Chevron, Tecpetrol, Pluspetrol y GeoPark, que en conjunto representan inversiones cercanas a US$ 50.000 millones a ejecutarse durante la próxima década.