La multinacional puso en marcha esta nueva línea de negocios, alineada con la diversificación de productos y la agricultura regenerativa, asociada a la rotación de cultivos y a la utilización de superficies libres durante el ciclo de fina.
La nueva línea de molienda opera en el complejo de Timbúes, sobre el río Paraná, en la provincia de Santa Fe, y permitirá —según indicó la empresa— procesar una amplia gama de semillas alto oleico destinadas a la producción de harina y aceite.
El objetivo de LDC es complementar su molienda de soja existente, logrando un uso más eficiente del complejo al extender la operación a lo largo del año.
La harina continuará destinándose a la alimentación animal, mientras que el aceite podrá utilizarse tanto para alimentación humana (canola o girasol) como para la producción de biocombustibles para aviación y HVOs (hydrotreated vegetable oils).
Tanto los HVOs como los aceites esterificados cuentan hoy con ventajas impositivas para la producción de biocombustibles en Estados Unidos y Europa.
Por otra parte, este nicho puede representar una alternativa para el reaprovechamiento de líneas de molienda de menor escala, con las que cuentan la mayoría de las ABCD, y que han perdido competitividad frente al aceite de palma en los mercados de Oriente.