El informe semestral de FADA destacó que Argentina lidera las exportaciones mundiales de maní, aceite de soja y limón, y se ubica tercera en maíz. Más específicamente, el país ocupa el primer lugar en ventas de maní, aceite de soja y derivados de limón (aceite y jugo); el segundo en harina de soja; y el tercero en maíz.
La proyección de exportaciones para 2025 muestra un valor similar o levemente superior a los USD 80.000 millones registrados en 2024, con ventas a más de 50 países.
Del total exportado, USD 24.000 millones provinieron de la cadena agroindustrial de granos (70%), economías regionales (14%), carnes (9%), lácteos (3%) y otros rubros (5%).
Dos datos relevantes del reporte son la cantidad de mercados abiertos por el país: la carne argentina llega a 50 destinos, mientras que el maíz supera los 60.
En cuanto a los principales compradores, Brasil, Chile, Estados Unidos y China lideran el ranking. Brasil encabeza las compras de trigo, Vietnam las de maíz y China las de derivados de soja.
El informe también señala que cuatro complejos redujeron sus exportaciones en dólares y en volumen respecto al primer semestre de 2024: soja, porcino, té y avícola.
“Si dividimos nuestros productos en grandes grupos, podemos concluir que los granos van principalmente a India, Vietnam, China, Brasil y Arabia Saudita. Al considerar las carnes, identificamos a China, EE.UU., Israel, Alemania y Países Bajos como los principales compradores. En el caso de las economías regionales, encabezan la lista Brasil, Chile, EE.UU., Suiza y China”, explicó Fiorella Savarino, economista de FADA.
El mercado considera difícil que el volumen exportado por la agroindustria crezca en el mediano plazo si no se reducen las retenciones y, en paralelo, el país no logra acuerdos en materia de patentes que permitan incorporar tecnologías de punta, ya disponibles en países competidores.
En lo que respecta a energía y combustibles, Argentina exportó USD 9.700 millones en 2024 y se proyecta un valor cercano a los USD 10.000 millones en 2025. A más largo plazo, la proyección asciende a USD 25.000 millones hacia 2030, una vez completados los proyectos VMOS y GNL.
Este incremento en energía, junto con un aumento en las exportaciones de granos —promovido por una reducción paulatina de retenciones—, permitiría que Argentina supere el demorado y ansiado umbral de los USD 100.000 millones. Según los economistas, a partir de ese nivel el país podría comenzar a resolver su histórico problema de divisas y fortalecer las reservas del BCRA.