Si bien existen diferencias ideológicas entre los dos gobiernos, afortunadamente estas no impidieron formalizar la oportunidad que representa la firma de este acuerdo energético a largo plazo.
Argentina y Brasil firmaron este lunes un Memorando de Entendimiento (MOU) para que el gas natural de Vaca Muerta pueda exportarse al país carioca a través del desarrollo de la infraestructura de gasoductos. El proyecto contempla un desarrollo paulatino de gasoductos y volúmenes asociados a lo largo del próximo quinquenio.
“La firma del MOU tiene el objetivo de definir la infraestructura necesaria y alternativas para la exportación del gas argentino para llegar a los 30 millones de metros cúbicos diarios (Mm3/d) en 5 años. Desde 2025 comenzarán envíos por 2 Mm3/d, que crecerá a 10 millones en tres años y llegaría finalmente a los 30 millones”, informaron en el Ministerio de Economía argentino.
“Precisamos tratar el gas como una energía de transición, aumentar el volumen para disminuir su precio y reindustrializar el Brasil, generando más oportunidades para nuestra gente”, dijo Alexandre Silveira, ministro de Energía de Brasil.
El gobierno brasileño analiza cinco posibles rutas para que el gas argentino llegue a su territorio. La opción más rápida, según el sector privado y las autoridades de ambos países, sería aprovechar la capacidad ociosa del Gasoducto Brasil-Bolivia (Gasbol), cuya infraestructura se encuentra subutilizada debido a la caída en la producción boliviana, afectada por una marcada desinversión. De acuerdo con el Instituto Brasileño de Petróleo y Gas (IBP), Brasil actualmente adquiere todo el gas boliviano a través del Gasbol, que tiene una capacidad de transporte de 30 Mm3/d, pero actualmente opera a un nivel de aproximadamente 12 Mm3/d. Esto abre la posibilidad para que Argentina exporte entre 15 y 20 Mm3/d en el corto plazo.
Sin embargo, alcanzar este objetivo requiere más que la primera etapa de la Reversión del Gasoducto Norte, recientemente inaugurada. Esta obra permitirá conectar Vaca Muerta con el Noroeste Argentino (NOA) y transportar hasta 20 Mm3/d. Para viabilizar las exportaciones a Brasil, será imprescindible una segunda fase de desarrollo, que incluirá la construcción de loops y nuevas plantas compresoras, permitiendo un excedente de 15 Mm3/d adicionales, con plazos estimados hasta 2026.
Además, esta alternativa dependerá de alcanzar un acuerdo con Bolivia para el uso de la capacidad ociosa del Gasbol, un tema que está en negociación entre los gobiernos.
Por su parte, el gobierno argentino ha subrayado en diversas ocasiones que las grandes obras, como los gasoductos necesarios para conectar ambos países, serán llevadas a cabo por el sector privado. En el caso argentino, estas inversiones se desarrollarán bajo el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI).