Se?al de carretera que indica "TACA TACA" con un paisaje monta?oso des?rtico de fondo.

Avanza el desarrollo preliminar del proyecto Taca Taca

First Quantum Minerals (FQM), la quinta productora de cobre más grande del mundo, presentó ante el congreso salteño los detalles y proyecciones de su Proyecto Taca Taca; al momento, un proyecto en etapa de desarrollo preliminar y que aspira a ser la primera mina de cobre de clase mundial en la provincia argentina.

La empresa, de origen canadiense, informó a los funcionarios que Taca Taca se convertirá en su próximo gran proyecto, con una vida útil de 30 años y una inversión total (estimada) de USD $3.600 millones.

Su producción anual la estiman en 250.000 toneladas de cobre, 125.000 onzas de oro y 3.500 toneladas de molibdeno.

Los datos presentados ante los senadores destacaron la magnitud económica del proyecto, que tendría un impacto económico equivalente al 25% del PBI Provincial y generaría una recaudación impositiva de USD $10.000 millones de dólares a lo largo de su vida útil, así como USD $3.000 millones en exportaciones anuales cuando llegue a su plena producción.

El proyecto generaría del orden de 4.000 puestos de trabajo directos durante la etapa de construcción y 2.000 empleos directos una vez en funcionamiento.

Con la mira puesta en la habilitación ambiental, FQM detalló sus planes de sostenibilidad, asegurando que el uso de recursos hídricos se centrará en agua industrial y salmuera no aptas para consumo humano, sin competir por fuentes de agua dulce con las comunidades vecinas. El proyecto contempla una alta tasa de reutilización del 85% y también un plan de obras para abastecer de agua potable, fibra óptica y energía eléctrica al poblado más próximo al proyecto de Tolar Grande.

En lo que hace a infraestructura, se prevé una inversión de $250 millones de dólares para la construcción de la línea eléctrica de alta tensión para abastecer una demanda proyectada de 200 MW (la cual propone hacerlo con energía renovable) y la rehabilitación del ramal ferroviario para exportar la producción vía puertos del Pacífico.

El camino hacia el inicio de su construcción depende ahora de obtener la aprobación del Estudio de Impacto Ambiental (EIA) y asegurar los permisos para uso del agua.

Los trabajos de obra se prevén para finales del 2026 o 2027, aprovechando la demanda sostenida de estos metales debido a la migración a energías más limpias.