Vista aérea de piletas de evaporación de litio en un salar, con distintas tonalidades de agua y una planta industrial en operación.

Cauchari-Olaroz aumenta sus recursos y acelera la Etapa 2

El proyecto conjunto de Ganfeng Lithium y Lithium Argentina actualizó sus reservas minerales en su operación en Jujuy, confirmando un incremento cercano al 40%. Este avance consolida la disponibilidad de recursos para el proyecto de expansión presentado, cuya aprobación bajo el régimen RIGI se prevé para el corriente semestre. Con esta iniciativa, la compañía apunta a sumar 45.000 toneladas anuales adicionales de carbonato de litio.

Los datos publicados reportan un aumento del 42% en los recursos totales medidos e indicados (M&I) de carbonato de litio equivalente (LCE) respecto de las estimaciones de 2019. Según la empresa, este salto —tanto cuantitativo como cualitativo— se sustenta en nuevas campañas de perforación, la incorporación de datos operativos y el desarrollo de un modelo hidrogeológico avanzado de toda la cuenca.

La compañía también actualizó su plan de expansión productiva con horizonte al año 2060. Actualmente, la Etapa 1 del yacimiento opera cerca de su capacidad máxima de 40.000 toneladas anuales (tpa), con costos operativos altamente competitivos, inferiores a US$ 6.000 por tonelada. El nuevo plan contempla una Etapa 2, que sumará 45.000 tpa adicionales y extenderá la vida útil del proyecto por un período operativo estimado de 35 años (hasta 2060), aprovechando en gran medida la infraestructura de pozos existente.

En paralelo, las reservas probadas registraron un incremento del 45%, producto de una mejor comprensión del sistema hidrogeológico del salar. En este contexto, el régimen RIGI se proyecta como un catalizador clave para viabilizar la inversión prevista.

Para Sam Pigott, CEO de Lithium Argentina, la prioridad actual es “minimizar el riesgo de la cartera de crecimiento”. En línea con este objetivo, la empresa presentó en diciembre de 2025 la solicitud de adhesión al RIGI. Se espera que su aprobación se concrete durante el primer semestre de 2026, lo que mejoraría significativamente las condiciones fiscales y económicas para ejecutar la Etapa 2.

Además de los beneficios impositivos, la compañía avanza en la obtención de permisos ambientales para esta nueva fase y prevé completar el estudio de alcance a mediados de este año.

La estrategia no se limita a la expansión en volumen, sino que también incorpora optimización técnica. El plan de desarrollo contempla nuevas tecnologías de procesamiento y mejoras en la gestión de los campos de pozos. Según la empresa, la integración de Cauchari-Olaroz con el proyecto Pozuelos-Pastos Grandes configura una de las carteras de litio de mayor calidad a nivel global.