Una reuni?n de personas con tres logos de CERAWeek a los lados y al centro.

CERAweek: ¿La revancha del petróleo y el gas?

En el último año, el sector energético global dio un giro de 180 grados su discurso, apoyado principalmente por el giro en la política energética de Estados Unidos y el crecimiento de la derecha europea, los cuales a su vez son apoyados por el voto de contribuyentes con bolsillos cansados de impuestos crecientes, parte de ellos dedicados a subsidios dedicados al NET CERO.

Esto obligó a los gobiernos y a las empresas a dejar atrás la agenda de la transición energética para impulsar la producción de hidrocarburos.

La CERAweek mostró a empresarios petroleros sintiéndose liberados y empoderados bajo este nuevo mandato de que la energía tiene que ser ante todo accesible y de fuentes seguras.

Este cambio tendrá efectos directos en la Argentina, que tiene desarrollos en energías renovables pero además pretende crecer en importancia dentro del contexto petrolero mundial de la mano de Vaca Muerta.

Así, la sostenibilidad ambiental, que había ganado terreno en los últimos años debido al impacto de las emisiones de carbono en el cambio climático, quedó como segunda prioridad.

Los analistas creen que se mantendrán los recursos para capturar y almacenar las emisiones de gases de efecto invernadero. Lo harán a otro ritmo, mientras se reducirán las inversiones en la producción de energía renovable, particularmente la eólica y los combustibles sustitutos como el hidrógeno verde.

Otro tema relevante durante la conferencia fue que la mayoría de las compañías comenzaron a aplicar la Inteligencia Artificial (IA) para mejorar la eficiencia y bajar sus costos de producción; en paralelo, ven con entusiasmo cómo crecerá la demanda eléctrica debido a la instalación de centros de datos para abastecer a los programas de IA.

Una proyección que sorprendió fue que las empresas esperan que aumente un 25% el consumo actual de electricidad global para 2050.

El mejor resumen de esta nueva tendencia energética “antiwoke” es citar a los ejecutivos de las grandes energéticas que participaron del CERAweek.

Amin Nasser, presidente y CEO de Saudi Aramco: “Ha sido un doloroso despertar para quienes pensaron que la asequibilidad y la seguridad energética podían darse por sentadas. Europa está pagando aproximadamente el doble por la electricidad en comparación con lo que se pagaba hace cinco años, y entre tres y cuatro veces más que Estados Unidos y China. Su estrategia de cambiar prematuramente a alternativas de generación inmaduras ha sido autodestructiva”. Y agregó “el sector gastó US$ 10 billones en los últimos años para acelerar la transición energética. La mayor ficción de la transición fue que la energía convencional podría ser reemplazada casi por completo de la noche a la mañana”.

A modo de ejemplo, citó el caso del hidrógeno verde: “Muchos apuntaban a lograr un dólar por kilogramo para 2030, pero los costos de producción actuales superan los US$ 4 por kilogramo, y eso equivale a US$ 200 por barril de petróleo. Los hidrocarburos aún proporcionan más del 80% de la energía primaria en Estados Unidos, cerca del 90% en China y más del 70% en la Unión Europea”, dijo Nasser.

El CEO global de Chevron, Mike Wirth: “Estamos viendo que la realidad regresa a la conversación del mercado energético. Durante años, mi mensaje ha sido que necesitábamos una conversación equilibrada sobre asequibilidad, confiabilidad y medio ambiente. Enfocarse solo en el clima nos llevaba a ignorar a los otros dos. Todavía hay miles de millones de personas viviendo en pobreza energética. Eso es una vergüenza y es inaceptable, pero la asequibilidad había quedado fuera de la conversación, al menos en Occidente y en el mundo desarrollado”.

Y agregó “con la administración de Trump hay una visión muy diferente y creo que la conversación se va a restablecer en donde siempre debió haber estado”.

Pasando al mercado europeo, Wael Sawan, CEO global de Shell, dijo que “la narrativa está cambiando” y que “todos sus clientes reconocen que al final del día, no es posible tener una genuina descarbonización sin generar modelos de negocio que sean escalables y rentables”.

Patrick Pouyanné, CEO de la francesa Total Energies dijo: “si bien Europa apuesta por las energías renovables, su carácter intermitente es un problema. Hoy somos cada vez más pragmáticos y en todos los países, excepto Francia que utiliza energía nuclear, se debate la construcción de más centrales eléctricas a gas, que son más flexibles. Sinceramente, no creo que los alemanes mantengan sus planes de crecimiento de centrales de hidrógeno por mucho tiempo. Quizás haya hidrógeno, pero no creo que lo usemos masivamente”. En definitiva, “seamos pragmáticos, el objetivo no es solo más energía, sino una energía más asequible”.

Los analistas comienzan a hablar de que la transición energética sigue su curso, pero a una velocidad distinta. Las empresas decían que esperaban llegar a las emisiones cero en 2050, y ahora creen que será en 2070 o más allá. Las razones son que no dan los números de rentabilidad; por lo tanto, el capital no aparece. Además, la mayoría de los usuarios no paga 10% más cara la luz porque ser de fuentes limpias.

Incorporación de la IA:

La IA es “la nueva herramienta” que entusiasma al sector energético, ya que sus aplicaciones están haciendo cada vez más productivos sus negocios.

Y los hace por ambos extremos, ya que la construcción de los centros de datos demanda mayor consumo de electricidad.

En los últimos meses creció de manera exponencial en EE.UU. la instalación de unidades de procesamiento que se utilizan para responder a consultas de IA.

Volvemos a resumir las citas de los líderes de negocios en CERAweek.

Mike Wirth contó la experiencia de su empresa con la IA, y reveló que, como le costaba competir para conseguir talentos en ciencia de datos y en programación con las empresas tecnológicas, enviaron a varios de sus empleados a la universidad para aprender esta tecnología. 

“Establecimos un programa de capacitación muy personalizado para nuestra gente y comenzamos a enviarlos a estudiar durante un año con un salario completo. El trabajo consistía en aprender sobre IA. Y regresaron listos para ayudarnos a hacer el puente entre los desafíos específicos que tenemos en el sector energético y todos los rápidos desarrollos en el sector tecnológico, para que pudieran hablar ambos idiomas. Así comenzaron a desarrollar herramientas que podemos usar en nuestro negocio”.

Murray Auchincloss, CEO de BP, indicó que están implementando la IA en la construcción y el diseño de pozos petroleros. “En el pasado, necesitábamos diez ingenieros y diez contratistas para diseñar tres opciones para un pozo en un plazo de seis meses. Con las pruebas de IA generativa que estamos haciendo en Azerbaiyán estamos obteniendo cientos de trayectorias de pozos en días. Esto implica un cambio increíble en la productividad”.

Ahmed Al Jaber, presidente de Adnoc ( Abu Dabi), dijo que “actualmente, se están implementando más de 200 casos de uso de IA en las operaciones, desde la exploración hasta el refinado, la logística y la toma de decisiones estratégicas. Con IA, estamos acelerando nuestro análisis sísmico en el upstream de meses a solo días y en consecuentemente estamos aumentando la precisión de las previsiones de producción hasta un 90%”.

En el marcado local, el presidente de YPF, Horacio Marín, se refirió a la incorporación de inteligencia artificial a través de un desarrollo de Globant para mejorar el trabajo de los operarios, “Tiene una capacidad de ayuda extraordinaria y hay que usarla, porque no es un problema, no hay que tener miedo”.

En síntesis, el desarrollo de energías renovables no se detendrá, pero crecerá de modo más equilibrado complementando a los combustibles tradicionales, donde el O&G y la energía nuclear parecen volver a tener una participación central. La rentabilidad y disponibilidad se impondrían sobre el dogma cultural. Recordando aquella máxima de Bill Clinton “es la economía, estúpido”.

Mientas tanto, los habitantes también tendremos que buscar nuestra nueva forma de habitar en un mundo con más disponibilidad energética, más participación de la IA en nuestra vida cotidiana, maquinas compitiendo con humanos por su trabajo y un planeta más caliente.

Una vez mas, el tiempo dirá en qué nuevo punto de equilibrio se ubicará el péndulo.

Fuentes: CERAweek & La Nación