Silueta de un trabajador frente a un equipo de bombeo petrolero (pumpjack) en operación, con el cielo al atardecer de fondo.

¿Cisne negro para Vaca Muerta en 2026?

El Fondo Monetario Internacional proyecta una caída del 8% en el precio del crudo para 2026, impulsada por una menor demanda china y una oferta global creciente.

Este escenario desafía la competitividad de Vaca Muerta, tensiona los planes de inversión y abre interrogantes sobre el flujo de caja de las compañías y, consecuentemente, sobre el flujo de divisas que espera la economía argentina.

El informe World Economic Outlook del Fondo Monetario Internacional asocia esta caída a la desaceleración de China, combinada con una producción incremental de países no alineados con la OPEP, principalmente Guyana, Estados Unidos y Brasil, que continuarán inyectando nuevo crudo al mercado.

Esta tendencia bajista ya comenzó en 2025, cuando el barril cayó en el orden del 15%, al pasar del rango de US$ 70 a US$ 60, y, de continuar esta dinámica, podría transformarse en un cisne negro para Vaca Muerta, debido a la reducción del flujo de caja de los productores en un momento en el que estas compañías están invirtiendo fuertemente en producción y logística para la exportación.

Si bien Vaca Muerta mostró avances en productividad y eficiencia operativa, sus costos de desarrollo todavía se ubican por encima del shale del Permian estadounidense, y dicha brecha reduce el margen de competitividad y vuelve más sensible la rentabilidad local ante caídas de precios.

Fuentes del mercado señalan que gran parte de las inversiones en curso, financiadas en dólares, si bien tienen un punto de equilibrio estimado en US$ 45 por barril, requieren un precio sostenido por encima de los US$ 60 para mantener las rentas proyectadas y los planes de inversión plurianuales.

Los especialistas advierten que el rango de precios se vuelve crítico, en particular, para las inversiones inscriptas en el RIGI, cuyo éxito está atado al mercado exportador. El caso emblemático es el proyecto Vaca Muerta Sur, encabezado por YPF, que prevé una inversión de USD 2.500 millones con el fin de exportar 400.000 barriles diarios y que constituye la apuesta de escala más importante para el país, proyectada a partir de 2027.

En paralelo, el negocio del gas tampoco está exento de riesgos, ya que está financiado por los mismos actores y, aunque las cotizaciones mostraron firmeza durante 2025 y a comienzos de 2026, el FMI advierte que, a partir de ese año, ingresará al mercado global un nuevo conjunto de proyectos con capacidad de exportación de GNL que, según sus proyecciones, podrían provocar una corrección de precios de hasta el 20%.

Desde el punto de vista macroeconómico, el FMI proyecta que la economía argentina crecerá un 4% en el próximo bienio, un dato que requiere de un contexto externo favorable para los precios energéticos, ya que parte del crecimiento y del flujo de divisas está asociado a Vaca Muerta y a su incremento productivo.

Hagamos votos para que el cisne no llegue a volar por estos lares, aunque ello depende más del contexto internacional que del local.