¿Cuáles son las prioridades en energía de los países?

Esta semana comienza en Dubai la COP28, donde formuladores de políticas, líderes empresariales y académicos se reúnen a hablar de cambio climático, con la transición energética ocupando un lugar central en la agenda de estos días.

La compañía IPSOS realizó una investigación en 28 países acerca de los principales problemas en cuestiones energéticas y cuáles son sus prioridades para el mediano plazo. Resumimos los resultados y el posicionamiento de Argentina en tales temas.

Lograr la autosuficiencia energética (energy self-sufficiency) es la principal prioridad de muchos países, incluyendo a EEUU, Canadá, Italia y Francia. Otros países como Noruega, que obtiene el 96% de su energía explotando sus propios yacimientos de oil&gas y utilizando energía hidroeléctrica, incluso generando un excedente exportable, tienen a la autosuficiencia como una prioridad absoluta.

La segunda prioridad es el desarrollo de fuentes de energía más limpias (cleaner energy), como la eólica, la solar y el hidrógeno. Esta misma preocupación es compartida por Japón y otras economías asiáticas como Corea del Sur y China, con esta región representando el 52% de las emisiones globales de dióxido de carbono.

La tercera de las prioridades es la asequibilidad de la energía (energy affordability). Esto se enfatiza particularmente en Bélgica, Gran Bretaña y Alemania, donde los precios duplican los de países vecinos, como Francia y Grecia. En perspectiva, los precios de la energía en muchos países europeos son más del doble o tres veces superiores al promedio mundial.

¿Y Argentina?

Argentina también posicionó a las fuentes de energía más limpias en primer lugar, en consonancia con sus políticas energéticas si tenemos en cuenta el Plan para Desarrollo de Hidrógeno Verde, la Ley de Cambio Climático y los objetivos NDC, entre otros. Como segunda y tercera prioridad se mencionan la autosuficiencia y la asequibilidad, respectivamente.

Durante 2022 se registró un déficit de la balanza comercial energética de US$ 4.350 millones, lo que justifica ampliamente la preponderancia de este punto. Respecto a la asequibilidad, se puede referenciar a la Subsecretaría de Planeamiento Energético de la Nación, que lanzó a principios de este año el “Programa de Gobernanza para lograr una Transición Energética Justa en Argentina”, donde las acciones tienen como principios rectores los principios mencionados anteriormente.