Las compañías productoras consideran fundamental seguir avanzando en la eficiencia operativa, tanto en tecnología como costos, para viabilizar un crecimiento sostenido de Vaca Muerta.
Durante el 2023 se destrabaron los cuellos de botella del transporte para petróleo y gas en la cuenca, y considerando los proyectos en curso, se seguirá creciendo durante los próximos años.
Complementariamente, si YPF factibiliza los nuevos oleoducto y boya en Punta Colorada, se comenzaría a jugar en otra liga respecto a la monetización del crudo neuquino.
El mercado adelanta que en algunos meses habrá diez sets de fractura operando en Neuquén, condición imprescindible para seguir creciendo en producción y competitividad.
En un reportaje, Guillermo Murphy, de Tecpetrol, indicó: “si los 34 equipos de perforación hay operativos en la actualidad logran trabajar de la forma más eficiente, se podrían perforar 450 pozos anuales en lugar de los 300 actuales”. Si cada pozo tiene 50 etapas de fractura, se deberían realizar 22 mil etapas y sería necesario ir hacia 1.900 etapas mensuales”. Cabe aclarar que hoy no existe esa capacidad en el mercado local.
Además, el directivo de Tecpetrol indicó que “a los 8 sets de fractura operativos se sumarán uno de Halliburton y otro de Tenaris. Pero “necesitamos al menos 11 sets con buena productividad para lograr los 450 pozos anuales que las perforadoras podrían realizar”.
Murphy aseguró que la clave pasará por “trabajar con toda la cadena de valor en los conexos de los rigs y los equipos de fractura”. “Hay grandes empresas en esos dos rubros, pero también es necesario desarrollar las múltiples pymes y la cadena de valor asociada”.