Se trata de una línea de crédito condicional de US$ 1.140 millones para proyectos que promuevan la descarbonización del sector energético en el país. El organismo aseguró que continúa comprometido con el apoyo a la agenda de desarrollo de Argentina.
En el marco de esta línea de crédito, se aprobó una primera operación de 200 millones de dólares (198 millones de euros) del BID, la cual contará con un aporte adicional de 100 millones de euros de la Agencia Francesa de Desarrollo (AFD) y otros 100 millones de euros del Banco Europeo de Inversiones (BEI).
Dentro de las inversiones a realizar, se encuentran obras que permitirán el fortalecimiento y modernización de los sistemas de transmisión en distintas provincias del país. Asimismo, se priorizarán obras que permitan la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, mediante el aumento de la capacidad para el transporte de energía renovable, la reducción de pérdidas técnicas, y la eliminación de generación eléctrica a base de diésel.
El préstamo tiene un plazo de amortización de 25 años, un período de gracia de 5,5 años y medio, y una tasa de interés basada en SOFR.