El gasoducto Vicuñas proveerá gas al Triángulo del Litio

La empresa TGN (Transportadora Gas del Norte) presentó ante más de cien empresas e inversores europeos el “Proyecto Vicuñas”, un gasoducto de 300 kilómetros de longitud, cuya puesta en funcionamiento está prevista para 2026. Se supone que complementará, como medio de abastecimiento de los nuevos proyectos de litio en el norte argentino, al actual Gasoducto de La Puna, cuya capacidad está completamente comprometida.

El proyecto fue presentado la semana pasada en el Seminario Europeo sobre la Cadena de Valor del Litio, realizado con la participación de una misión de la Unión Europea liderada por Félix Fernández-Shaw, Director para América Latina y Caribe de la Comisión Europea. El objetivo del seminario fue promover sinergias entre gobiernos nacionales, provinciales, empresas y bancos para agregar valor al mineral.

La empresa de transporte describió la necesidad de abastecimiento de energía en el Triángulo del Litio, cuestión aún no resuelta. El gasoducto “Vicuñas” fue diseñado por la compañía en 2018 con el objetivo de resolver la demanda insatisfecha en la Puna.

Actualmente, el Gasoducto de la Puna está ampliando su capacidad de transporte mediante la adición de dos nuevas plantas de compresión, las cuales a su vez abastecerán a tres plantas industriales en funcionamiento o en construcción. Pero hay otros seis proyectos en construcción, con fecha prevista para el próximo quinquenio y cuya demanda de gas está insatisfecha. El análisis del desarrollo del sector minero en los próximos años llevó a diseñar un gasoducto con una capacidad de unos 5 MMm3/d iniciales y 300 km de longitud, para el cual quince compañías han firmado manifestaciones de interés. La conexión del Gasoducto Vicuñas con el troncal se realizará a través del Gasoducto Norandino.

El directorio de la empresa Transportadora de Gas del Norte (TGN) aprobó la constitución de una nueva sociedad anónima, que será el vehículo para desarrollar un proyecto. Se prevé que la iniciativa sea financiada por las empresas privadas interesadas en el nuevo ducto.

Este proyecto está estrechamente vinculado con la concreción de la reversión del Gasoducto del Norte, una obra prioritaria para el país, y cuya operación está licenciada a TGN.

La reversión demandará una inversión de US$ 750 millones, de los cuales 540 millones ya están comprometidos por parte del BID – CAF, y que se intenta esté operando con su nuevo flujo sur-norte antes del comienzo del invierno de 2024.