Camino de tierra en el Salar de Arizaro con cartel indicador en primer plano.

Empresa china adquiere el proyecto Arizaro

China Union Holdings acordó la adquisición de la filial argentina de Lithium Chile, quedándose con el 80% del proyecto Arizaro, ubicado en el Salar de Arizaro (Salta). El activo comprende seis permisos de explotación y una superficie cercana a 200 km².

La operación implicó una inversión de US$ 175 millones y marca el ingreso de un nuevo jugador chino en el desarrollo de litio en Argentina, tras un período de consolidación del sector en el que Rio Tinto y Ganfeng concentraron buena parte de las reservas y la producción local.

De acuerdo con la información difundida, Arizaro cuenta con recursos medidos por unas 260.000 toneladas de carbonato de litio equivalente (LCE), con concentraciones promedio de 250 a 300 ppm. Estos niveles constituyen un hito técnico, ya que solo resultan económicamente viables mediante tecnologías de Extracción Directa de Litio (DLE), a diferencia de los proyectos tradicionales que operan con concentraciones de 400 a 900 ppm y procesos de evaporación solar.

Desde Lithium Chile señalaron que la transacción representa un punto de inflexión para la compañía, al permitir cristalizar valor del activo Arizaro y devolver capital a los accionistas, mientras concentran su estrategia en su cartera de proyectos en Chile.

El proyecto Arizaro cuenta con un estudio de prefactibilidad (PFE) que contempla una capacidad de producción de 25.000 toneladas anuales de LICA, volumen que comienza a consolidarse como la nueva escala industrial para desarrollos basados en tecnología DLE. El PFE estima una inversión inicial cercana a US$ 1.000 millones para el desarrollo integral del proyecto.

China Union Holdings informó que, una vez obtenidas las aprobaciones regulatorias y de los accionistas, avanzará con la etapa de factibilidad y el diseño para la construcción, aunque por el momento no se definieron plazos para el inicio de la producción comercial.

La operación refuerza el interés de capitales chinos y estadounidenses en los recursos de litio argentinos, en línea con las proyecciones de J.P. Morgan y estrategas de Ganfeng, que anticipan una recuperación de precios para 2026–2027 de entre 40% y 60%, hasta un rango de US$ 17.000 a US$ 22.000 por tonelada de LICA, desde los actuales US$ 12.000–13.000.

Este cambio de escenario se produce tras un ciclo de sobreoferta pospandemia que frenó inversiones, especialmente en América Latina. Según J.P. Morgan, la mejora de la demanda no estará impulsada solo por los vehículos eléctricos, sino también por la expansión de la inteligencia artificial, el almacenamiento energético y la seguridad energética.

Las proyecciones coinciden con las de la Agencia Internacional de Energía (AIE), que prevé déficits de suministro de litio de entre 30% y 60% hacia 2035. En este contexto, Argentina y Chile aparecen bien posicionados como proveedores estratégicos, concentrando una de las mayores reservas económicamente explotables del mundo y abasteciendo a Estados Unidos, que hoy importa cerca del 60% de su litio desde Chile y el 40% desde Argentina.