El acuerdo tendrá una vigencia de ocho años y cubrirá un tercio del petróleo que procesa la empresa estatal chilena.
OTASA, el oleoducto trasandino que une el norte de Neuquén con la zona de Concepción en Chile y que retomó operaciones hace dos años tras permanecer 17 inactivo, será el eje del contrato firmado con Enap, que destinará US$ 12.000 millones a la importación de crudo argentino durante siete años.
Enap precisó que “el acuerdo, compuesto por contratos idénticos con cada una de las cuatro compañías productoras, contempla la exportación de 75.000 barriles diarios de petróleo desde enero de 2026 hasta junio de 2033 a través de OTASA”. Agregó que los contratos, cerrados tras más de dos años de negociaciones y pruebas operativas, representan un valor proyectado cercano a US$ 12.000 millones, convirtiéndose en el mayor acuerdo comercial de su historia.
La empresa destacó que las importaciones continuas vía oleoducto refuerzan la seguridad y estabilidad del suministro, al evitar contingencias propias del transporte marítimo, como factores climáticos o congestión portuaria. El volumen adquirido permitirá cubrir alrededor del 35% de su demanda anual de crudo.
Otro punto a favor es la calidad del petróleo de Vaca Muerta, con un contenido de azufre inferior al de otros proveedores de Enap.
El acuerdo también fortalece la estrategia logística de la compañía, ya que habilita la reexportación desde Chile del crudo no procesado en sus refinerías. Para ello utilizará el Terminal Marítimo de San Vicente, en Talcahuano, que Enap busca consolidar como un nuevo hub de salida al Pacífico.