La operadora dio inicio a la puesta en marcha del yacimiento que opera a 60 km de la costa de Río Grande (Tierra del Fuego, Argentina).
El proyecto, desarrollado por las empresas Total Energies, Harbour Energy y Pan American Energy (PAE), comenzó a operar con una vida estimada hasta el 2040, con una inversión de US$ 700 millones, y proyecta producir 10 millones de m3, equivalente al 8% de la producción total de Argentina. También se estima llegar a producir 70.000 barriles de crudo diarios, lo que representará cerca del 10% de lo generado a nivel país en junio de 2024.
El objetivo del proyecto Fénix era suplantar parte de la importación de GNL mediante la producción de una nueva plataforma conectada a la planta de tratamiento de Río Cullen en el norte de la isla de Tierra del fuego, para luego ser inyectada al Gasoducto San Martín y así llegar a la parte continental del país.
La producción se sumará al volumen incremental que esta abasteciendo Vaca Muerta y que permitirá no solo lograr el autoabastecimiento sino una balanza comercial energética positiva, ya lograda en crudo y pronta a lograr en gas. Esto no evitará que por algunos años siga siendo necesaria la inyección de GNL importado en Escobar durante el invierno.