Gran panorama para las energías eólica y solar para 2030

Un estudio privado de prestigio realizado por el Instituto RMI con el soporte de Bezos Earth Fund, confirma que el crecimiento exponencial de la energía eléctrica renovable que, se proyecta, triplicará la capacidad instalada actual para el 2030, debido a la reducción de los costos de la energía eólica y, particularmente, la solar.

En paralelo, se prevén la aparición de tecnologías más económicas en baterías para almacenamiento, y la aparición de energía mareomotriz a mayor escala en regiones con grandes cambios de mareas.

Para 2030, RMI prevé que las energías solar y eólica suministren más de un tercio de toda la electricidad mundial frente al 12% actual, llegando a generar entre 12.000 y 14.000 TWh para el comienzo de la próxima década, lo que representará tres veces más que en la actualidad. Sorprendentemente, también superaría el llamamiento COP28 para triplicar la capacidad total de energía renovable en la próxima década.

Se espera que que principal motor del cambio sea la continuidad en el descenso de los costos de las energías eólica y solar que se vienen registrando en los últimos 10 años, reduciéndose su precio a la mitad de aquí a 2030.

El estudio prevé que los precios -en especial, de la energía solar- vuelvan a reducirse a la mitad hasta situarse en 20 dólares por megavatio-hora (MWh), frente a los más de 40 dólares por MWh actuales. Valores que coinciden con la senda del ambicioso objetivo de energía neta cero de la AIE para el 2050.

En paralelo, RMI proyecta que la generación de electricidad a partir de combustibles fósiles experimentará un fuerte descenso, cercano al 30% para el 2030 desde el máximo alcanzado en 2022, crecimiento que será proporcional a la medida con que el costo de la electricidad renovable crezca en competitividad con respecto a los hidrocarburos.

Por suerte para el planeta, y también para la ingeniería como herramienta para mejorar lo que hemos venido destruyendo desde la Revolución Industrial, el futuro está llamando a la puerta.

Lamentable e irremediablemente para muchas especies animales, vegetales y seres humanos en los países más pobres, hemos demorado demasiado en adoptar estos cambios. Al menos, hoy se ve una senda clara de solución para la principal fuente del calentamiento planetario.

Nos quedan aún los grandes desafíos de cómo cambiar la tendencia en la desertificación y resguardar el agua dulce.