Ubicada en el polo foresto-industrial de Virasoro (pcia. de Corrientes, Argentina), la planta absorberá el 15% de la producción maderera nacional, generando además 300 puestos de trabajo en la primer etapa y con planes de crecimiento para llegar a 800 y a una inversión final de US$ 280 millones.
Se trata del aserradero de la maderera austríaca HS Timber y de la empresa belga Forestcape, especializada en inversiones forestales sostenibles.
La planta cuenta con equipos y tecnologías de última generación. En la fase inicial, la planta tiene una capacidad de producción anual de 370 mil m3 de madera seca.
Los productos de madera sólida se exportarán principalmente a América del Norte y Central, Oriente Medio y Asia.
La radicación permitirá agregar valor a miles de hectáreas de bosque implantado en el nordeste correntino, y será además la primera inversión industrial de gran escala luego que el proyecto celulósico de una firma chilena fuera dado de baja.