El Gasoducto Mercedes-Cardales permite transportar el gas desde Vaca Muerta hacia la red de TGN.
Esta infraestructura complementa al Gasoducto Presidente Néstor Kirchner, y comprende un ducto de 30 pulgadas y 80 km de longitud entre las ciudades de Mercedes y Cardales, ambas en la Provincia de Buenos Aires.
Su puesta en marcha se realizó con un caudal de 11 millones de m3/día de gas aportados por el troncal de TGS, y su objetivo a largo plazo es sustituir importaciones de GNL y poder exportar gas a Brasil.
Pero ha surgido una necesidad de corto plazo y urgencia: hacer llegar el gas al noroeste argentino (NOA), debido a la (previsible) fuerte caída en la producción boliviana; situación que genera la oportunidad de exportar a Brasil, sustituyendo parte del contrato histórico con Petrobras por 30 mm3 diarios que YPFB tampoco podrá abastecer.
Lamentablemente, una vez más el abastecimiento energético argentino se encuentra ante la urgente situación generada por la falta de planificación; y es que la Reversión del Gasoducto del Norte se necesitaría para el próximo invierno, cuestión que el mercado ya asume como inviable considerando el estado de las licitaciones en mano de ENARSA y las demoras asociadas al cambio de gobierno.
Por lo tanto, el abastecimiento pleno del NOA y su sistema productivo -incluyendo la industria del litio, tan mencionada por la dirigencia política- tendrán que “pasar el invierno”.
