Tras años de idas y vueltas, el gobierno italiano confirmó la construcción del puente colgante más largo del mundo para unir el continente con la isla de Sicilia.
Esta monumental obra de ingeniería civil se perfila como el nuevo ícono de la ingeniería europea, sucediendo al Túnel del Canal de la Mancha.
Società Stretto di Messina, la empresa a cargo, junto a la Agencia Ejecutiva de Medio Ambiente de la Comisión Europea han firmado el acuerdo de financiación, permitiendo que la Unión Europea (UE) cubra el 50% de los costos del diseño ejecutivo de la infraestructura ferroviaria, cuyo valor se estima en aproximadamente 4.600 millones de euros.
El proyecto, que comenzará a finales de 2024 y se prevé finalice en 2030, busca conectar el puerto de Mesina en Sicilia con la ciudad calabresa de Villa San Giovanni, separadas por el estrecho de Mesina, que conecta los mares Jónico y Tirreno.
El nuevo puente, aprobado por el gobierno italiano en enero de este año tras haber sido suspendido en 2009, se ha adaptado a los estándares actuales de seguridad y sostenibilidad exigidos por la UE. Tendrá una longitud de 3.600 metros, incluirá una vía ferroviaria y será capaz de resistir terremotos de hasta 7,5 de magnitud y vientos de hasta 300 kilómetros por hora.
En 2021, un informe del Ministerio de Infraestructura descartó la opción de un túnel submarino en el estrecho, recomendando estudios sísmicos adicionales debido a la alta actividad sísmica y volcánica en la zona, con presencia de volcanes como el Stromboli y el Etna.
El nuevo diseño, realizado por el arquitecto italiano Saverio Marchisiana, permitirá que los viajeros crucen directamente en tren o en vehículo por el extremo sur de Italia. “El puente contará con los cables tensores más largos del mundo y se convertirá en la joya de la ingeniería italiana”, afirmó el ministro de Infraestructura y Transporte, Matteo Salvini, quien destacó la obra como “un motor de crecimiento” para el sur de Italia y una “importante atracción turística”, además de un «orgullo para la ingeniería y las universidades italianas».