Movere estuvo presente esta semana en dos encuentros estratégicos que definen el rumbo de la industria argentina. Se trata del evento “CEOs E-VOLUTION” organizado por Líderes TV Fórum y las Jornadas IPA de la industria petroquímica, ambos con foco en la transformación tecnológica y las oportunidades de exportación.
En la séptima edición de CEOs E-VOLUTION, que llevó como hilo conductor “2026 el año donde la IA redefine los negocios”, más de 25 altos ejecutivos debatieron el impacto de la inteligencia artificial en la economía y sectores estratégicos. Participaron representantes de Google Cloud Argentina, Stellantis, Michelin, Danone, DuPont Argentina, YPF Luz, la Cámara Argentino China, CONINAGRO y la OCDE. La IA se analizó como motor clave para transformar la industria y los servicios, con ejemplos concretos en mantenimiento predictivo y procesamiento de datos en I+D.
En paralelo, el encuentro abordó la integración regional y el liderazgo, con especial énfasis en la infraestructura de exportación. Se destacó la urgencia de acelerar obras clave como el oleoducto Vaca Muerta Sur y las plantas de Gas Natural Licuado para abrir mercados globales. Los líderes coincidieron en que la seguridad jurídica y la estabilidad regulatoria actuales son fundamentales para sostener las inversiones multimillonarias necesarias para escalar la producción de gas. En cambio, los temas de descarbonización y sostenibilidad fueron apenas mencionados con una mirada cortoplacista y local.
Por otro lado, en las Jornadas IPA 2025, la reunión anual de la industria petroquímica y empresas del midstream, con participación de CEOs, ejecutivos de negocio y firmas de ingeniería, se repasaron las oportunidades ligadas a las nuevas materias primas provenientes de Vaca Muerta. Los proyectos en marcha para separación, transporte y fraccionamiento superan los 5000 millones de dólares.
La conclusión de ambas jornadas fue contundente. La IA se consolidó como herramienta transversal para la productividad corporativa, mientras que el verdadero desafío para la competitividad global argentina sigue siendo transformar los recursos en dólares de manera acelerada, pragmática y con infraestructura crítica.