El generador submarino japonés pasa a escala industrial.
Desde hace tiempo, Japón está a la búsqueda de una fuente renovable de energía en la profundidad del océano.
En tal sentido, acaban de anunciar el final de la etapa de pruebas de KAIRYU, una turbina con la que espera transformar la producción de electricidad en su territorio.
El proyecto es pionero en la utilización de las corrientes marinas para generar energía, y sus diseñadores aseguran que se trata de una de las fuentes naturales más poderosas y menos utilizadas. Por esto, prevén que pueda convertirse en una de las grandes fuentes de energía renovables.
A diferencia de otras fuentes como el sol y el viento, variables a lo largo del tiempo, las corrientes marinas siguen un flujo constante de forma casi permanente; de ahí que las empresas desarrolladoras del proyecto lo llamen una fuente “inagotable”, que aprovecha las fuertes corrientes que pasan cerca de sus costas.
En el 2017, la empresa IHI se unió con la tecnológica NEDO para poner a prueba el diseño. Finalmente, lograron que un modelo al que bautizaron “KAIRYU”, diseñado para flotar a unos 50m bajo el nivel del mar, funcionara por más de tres años.
El generador fue capaz de producir 100 kilovatios de energía de forma constante durante ese período, por lo que ahora las empresas pondrán en marcha un modelo de mayor tamaño y de 330 toneladas de peso, que buscará generar 2 megavatios de energía.
La nueva turbina se colocará en la llamada corriente de Kuroshio, una corriente oceánica que fluye desde el este de las costas japonesas en dirección noreste a una velocidad de 1 a 1,5 metros por segundo. Pronostican que estará en funcionamiento para 2030.
Japón es un país que enfrenta un “enemigo natural” para una mayor apuesta por fuentes renovables: su propia geografía. Al tratarse de un archipiélago montañoso, no cuenta con amplios espacios que puedan utilizarse para campos de turbinas eólicas o paneles solares y, al estar distante de otras naciones, se le hace más complicado comprar energía en otros territorios.
Sin embargo, algo con lo que cuenta por su geografía son amplias zonas costeras y fuertes corrientes marinas en sus alrededores, de ahí que la utilización de esta fuente tenga la perspectiva de cubrir hasta el 60% de su matriz energética a largo plazo.
El gran desafío es como lograr una reducción de costos del equipamiento mediante una industrialización en gran escala.
Fuente: BBC News