Buque portacontenedores cargado en un puerto, con grúas operando para mover contenedores de mercanc?as.

Maersk prueba una nueva mezcla para sus embarcaciones

La naviera danesa Maersk está probando una mezcla de etanol brasileño con metanol y diésel marino, conocido como búnker, para los motores de sus embarcaciones, como parte de sus esfuerzos por descarbonizar aún más sus operaciones.

La iniciativa podría abrir un nuevo mercado para la industria del etanol, a la vez que contribuiría a reducir la huella de carbono del sector del transporte marítimo, que actualmente representa alrededor del 3% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero.

Maersk, que concentra el 15% del mercado mundial del transporte marítimo, está probando una mezcla con un 10% de etanol. Si toda la industria adoptara esta proporción, se podría generar una demanda global de 50 millones de metros cúbicos anuales de etanol.

Danilo Veras, vicepresidente de Políticas Regulatorias de Maersk Latam, señaló que “esta es la primera vez que se quema etanol en un motor de dos tiempos de cuatro pisos de altura. Es una escala de investigación y un nivel de complejidad completamente diferentes”.
Este tipo de motores de alta eficiencia utilizan los gases de escape para generar vapor, que a su vez alimenta generadores eléctricos.

La naviera completará las pruebas del nuevo combustible búnker en los próximos meses y, de resultar exitosas, iniciará negociaciones con los principales productores brasileños de etanol, entre ellos Raízen, Copersucar, Inpasa, FS y Atvos, entre otros.

Desde la compañía también comunicaron su compromiso con el uso de etanol libre de deforestación, en línea con la nueva regulación europea que entrará en vigor a fines del corriente año.