Una buena noticia para la industria química argentina: la instalación de una nueva planta greenfield luego de varios años en los que hemos visto plantas salir de operación por obsolescencia tecnológica o baja escala.
Con una inversión de US$20 millones, Mapei está construyendo una nueva planta en Santiago del Estero, que estará operativa en mayo de 2026. La instalación en el interior, y particularmente en una provincia con bajo desarrollo industrial como Santiago del Estero, representa una segunda buena noticia.
La compañía italiana, especializada en productos químicos para la construcción, busca duplicar su capacidad de producción en la Argentina y ganar mercado en el norte del país.
“El proyecto lo comenzamos a construir a inicios de 2025 y actualmente se encuentra en la etapa final de obra civil, con un nivel de avance del 80%. Los próximos pasos incluyen la instalación de equipamiento y la puesta a punto para la inauguración”, explicó Gabriel Ros, director regional de Mapei Latam Cono Sur.
La nueva instalación tendrá una capacidad inicial de 100.000 toneladas anuales, con posibilidades de expansión. Se trata de la planta con el mayor desarrollo tecnológico de Mapei a nivel mundial: dará trabajo directo a 150 personas, incorporará robots para las tareas de paletizado y embalaje, y funcionará de manera automatizada.
Según Ros: “El mercado cambió: hoy es un mercado de precio, sin stock en los corralones y con clientes que exigen entregas inmediatas. El objetivo es duplicar la producción en la Argentina a mediano plazo, pasando de 200.000 a 400.000 toneladas al año. En una primera etapa se fabricarán adhesivos, impermeabilizantes, pinturas y aditivos para hormigón; luego se sumarán líneas sustentables como la gama Mapei Zero, parte de la estrategia global de neutralidad de carbono”.
La ubicación en Santiago del Estero responde a un criterio logístico y de mercado. “Hoy, al trasladar productos básicos como cemento o arena desde Escobar al NOA y NEA, resulta más caro el flete que el producto. Fabricar cerca del consumo nos da competitividad. Son productos que necesitan cercanía. Nosotros ya tenemos un market share elevado en distintos lugares de la Argentina; nos falta elevarlo en estas regiones”, detalló.
Con la nueva planta, la empresa también busca aumentar el volumen de exportaciones. Actualmente, la compañía exporta alrededor del 15% de su producción a países limítrofes, de los cuales un tercio se destina a Bolivia y Paraguay.
Mapei está presente en la Argentina desde 1999, con una planta en el partido bonaerense de Escobar, que seguirá funcionando a pleno. “No reemplazaremos nada: en Escobar seguiremos con la planta, que hoy opera con tres turnos, incluso los sábados. Lo que cambia es que sumamos capacidad para abastecer mejor a los clientes ubicados en el norte del país y, al mismo tiempo, fortalecer exportaciones a los países cercanos”, explicó Ros.
Respecto al mercado, para el ejecutivo el contexto actual de la construcción es desafiante: “Pensábamos que el crecimiento iba a darse en líneas más técnicas o premium, pero la realidad del país llevó a que la demanda se volcara a opciones más económicas. Muchas familias, ante la disyuntiva entre poner cerámicos en la casa o comprar ropa, optaron por lo básico. Eso hizo que, aunque la producción aumentó, el valor agregado fuera menor”, señaló.