Según el Foro Económico Mundial, se perderán 14 millones de empleos en el próximo lustro. Los próximos años serán de mucho movimiento en el mundo laboral, y cambiarán los perfiles profesionales más demandados.
Habitamos y habitaremos en un planeta gobernado por la tecnología, con la inteligencia artificial (IA) como el motor de un futuro cada vez más próximo. Dentro de ese entorno digitalizado, el rol del ser humano se convierte en el “valor agregado diferencial” que el mercado laboral buscará. Pensar por afuera de la lógica y hacerlo percibiendo sentimientos, podría ser el principal activo en un mundo de máquinas e IA.
Uno de los estudios recientes más fundamentado lo llevó adelante el Foro Económico Mundial, publicado en su Informe Sobre el Futuro del Empleo 2023, donde analizó el impacto de la IA en el mercado laboral y las habilidades que se necesitarán en los próximos cinco años.
El informe analizó 45 países y 650 millones de trabajadores, y concluyó que casi una cuarta parte de todos los empleos experimentará cambios significativos para el 2030. Un plazo escueto para el entendimiento de la sociedad sobre un fenómeno masivo que impactará sobre el empleo de cada uno de nosotros.
De acuerdo al reporte, se crearán 69 millones de nuevos puestos de trabajo y habrá una pérdida de 83 millones de posiciones, lo que generará una disminución neta de 14 millones de empleos; el 2% del empleo global actual.
Tanto trabajadores como empresas deberán adaptarse a una nueva realidad.
El Banco Mundial advirtió que predecir el impacto exacto es complejo, ya que estamos en un momento en que la automatización tradicional se comienza a combinar con la IA generativa. Mientras que la automatización tradicional solía afectar principalmente a trabajos de menor calificación, la IA generativa tiene un efecto más amplio (ambiguo por el momento, debido a la velocidad de su desarrollo), impactando tareas que requieren altos niveles de calificación, con consecuencias tanto positivas como negativas sobre este mercado laboral.
Sin embargo, a raíz del avance meteórico de la IA generativa, ahora muchas de las profesiones que están en riesgo son algunas de las que exigen alta formación, incluso entre ellas varias que se habían identificado como las “carreras del futuro” hace solo 10 años. El ejemplo más emblemático son los programadores.
Para el BM, los efectos de la IA generativa serán desiguales. Algunas profesiones, como atención al cliente, editores y traductores, ya están experimentando impactos significativos, en paralelo con el impacto de la automación sobre la manufactura tradicional, mientras que tecnologías como la impresión 3D están generando nuevas posibilidades para la producción de pymes.
El vaso medio lleno, según el BM, es el crecimiento que registrarán sectores como la educación y la agricultura, donde se espera un aumento de 3 y 4 millones de empleos respectivamente. La “transición verde” por su parte, impulsará una fuerte demanda de trabajos vinculados a energías renovables y tecnologías sostenibles. Se prevé la creación de un millón de empleos en áreas como la ingeniería aplicada a renovables y especialistas en sostenibilidad medioambiental.
El tiempo, muy corto en este caso, dirá en que punto entre ambos extremos se ubica la realidad.
Fuente: Infobae
