En un movimiento estratégico que marca un punto de inflexión para la industria energética de la región, Pan American Energy (PAE) solicitó a la provincia de Chubut la reconversión de su histórica concesión en Cerro Dragón, con el objetivo de explorar y desarrollar recursos no convencionales. La iniciativa busca transformar el tradicional yacimiento en un nuevo polo de producción de shale gas, alineado con los avances tecnológicos que ya se aplican en Vaca Muerta.
La propuesta presentada por la compañía incluye un plan piloto que contempla la perforación de cinco pozos horizontales, con una profundidad vertical de hasta 3.500 metros y ramas laterales que alcanzarían los 3.000 metros. El primer pozo ya fue perforado con una rama lateral de 1.500 metros, y los resultados son prometedores: se verificó la viabilidad operativa y la existencia de shale gas en la formación D-129, una de las principales rocas generadoras de hidrocarburos de la cuenca del Golfo San Jorge.
PAE confirmó que los recursos identificados pueden ser explotados con las tecnologías de fractura hidráulica actualmente disponibles, como las empleadas en Vaca Muerta. A su vez, la empresa aclaró que continuará desarrollando sus operaciones convencionales en Chubut, integrando así las nuevas técnicas con la infraestructura existente.
“Desde hace 70 años invertimos de forma sostenida en el Golfo San Jorge. Convertimos a Cerro Dragón en la mayor área productora de hidrocarburos convencionales del país y ahora somos los primeros en explorar esta cuenca con objetivo shale. Confiamos en su potencial para abrir un nuevo horizonte de inversión”, afirmó Marcos Bulgheroni, CEO de PAE.
El hallazgo fue respaldado por estudios sísmicos 3D, análisis de pozos preexistentes y la perforación exploratoria. El pozo perforado reveló intervalos de entre 70 y 150 metros de espesor con presencia de gas húmedo, ubicados a profundidades menores a los 3.500 metros. Además, se constató que el intervalo objetivo presenta condiciones de sobrepresión favorables para la productividad en yacimientos no convencionales.
Dada la magnitud del proyecto y el horizonte temporal de desarrollo típico en este tipo de explotaciones, la legislación vigente permite extender la concesión, lo que podría asegurar la titularidad del área a PAE hasta el año 2070. La operadora está controlada por Bridas, BP y CNOOC.
En paralelo, la empresa anunció un ambicioso plan para aplicar técnicas de recuperación terciaria en más de 50 pozos convencionales, con una inversión estimada en 250 millones de dólares.
El gobernador de Chubut, Ignacio Torres, destacó la relevancia del anuncio:
“Es un hito histórico para la provincia. Tenemos una cuenca con pozos maduros que requieren mayor productividad y eficiencia. La verificación de shale gas por parte de PAE abre una nueva etapa para el desarrollo energético en Chubut.”
Además del potencial geológico, el Golfo San Jorge cuenta con ventajas logísticas clave: infraestructura ya instalada, acceso a un puerto marítimo para líquidos, la presencia de un gasoducto troncal y la cercanía al futuro puerto de GNL en Punta Colorada. A esto se suma la disponibilidad local de arenas de fractura, un insumo esencial para el desarrollo no convencional.
Con este paso, PAE no solo refuerza su liderazgo en la región, sino que también posiciona a Chubut como un nuevo actor en el mapa del shale gas argentino, con un modelo que combina innovación, infraestructura existente y sostenibilidad operativa.