Pampa Energía busca adherir al RIGI con una inversión de USD 400 millones para una planta clave en el desarrollo de su yacimiento Rincón de Aranda, en Vaca Muerta.
La compañía presentó una solicitud para construir una planta central para el tratamiento de petróleo y gas en su yacimiento de shale oil en Neuquén, como parte de un plan integral para multiplicar su producción, anunciado a fines de 2025.
El proyecto prevé una inversión de 430 millones de dólares y constituye una pieza central de la estrategia de la compañía para consolidar su desarrollo en la ventana petrolera de Vaca Muerta, así como su participación en el proyecto exportador VMOS.
Según informó, “la inversión contempla el diseño, la construcción y la operación de una Planta Central de Tratamiento (Central Processing Facility, CPF), que permitirá procesar, almacenar y transportar petróleo y gas natural provenientes de todo el yacimiento, e incluye además la construcción de oleoductos y gasoductos para vincular la producción con los sistemas de transporte troncales existentes, como el Gasoducto Perito Moreno y el Oleoducto Vaca Muerta Sur, así como terminales de almacenamiento, estaciones de bombeo y otras instalaciones asociadas”.
“La construcción de esta planta y su infraestructura asociada es clave para fortalecer nuestra operación en Vaca Muerta. Nos permitirá captar la producción de todo el yacimiento y conectarnos con los sistemas de transporte troncales”, destacó el CEO de Pampa Energía, Gustavo Mariani.
Este proyecto forma parte de un plan de inversión plurianual que la compañía viene ejecutando en Rincón de Aranda, donde prevé desembolsar unos 1.500 millones de dólares para multiplicar por diez su producción de petróleo. En línea con esa estrategia, el proyecto se posiciona como uno de los más relevantes de la operadora dentro de Vaca Muerta y concentra cerca del 80% del presupuesto de inversión actual de la empresa, estimado en alrededor de 1.000 millones de dólares.
Rubén Seltzer, gerente de Planeamiento y Estrategia de E&P en Pampa Energía, explicó que “hicimos los primeros pozos y actualmente tenemos cinco pads perforados, con un total de 35 pozos en distintas etapas, en espera de completación o en actividad”. Agregó que “los resultados iniciales del desarrollo confirmaron el potencial del área. El primer pad en producción, integrado por cuatro pozos, alcanzó una producción inicial de 7.200 barriles diarios, un nivel que superó las proyecciones internas”.
En el corto plazo, el objetivo de Pampa Energía es desarrollar una planta de procesamiento definitiva con capacidad para tratar hasta 45.000 barriles diarios, con el fin de alcanzar ese nivel de producción con infraestructura propia.