En el evento Midstream & Gas, representantes de ambas empresas repasaron sus proyectos de procesamiento de líquidos para el gas natural proveniente de Vaca Muerta. Este gas, asociado a su incremento, proveerá una gran disponibilidad de productos petroquímicos como propano, butano, gasolina y otros hidrocarburos.
Las empresas TGS y la petrolera Pluspetrol, en asociación con YPF, llevan adelante dos proyectos de envergadura de Líquidos del Gas Natural (NGLs) que sumarán su oferta y, a mediano plazo, podrían duplicar la capacidad ya disponible en el mercado.
La alta calidad del gas asociado de Vaca Muerta abre nuevas oportunidades de aprovechamiento de los líquidos, generando un negocio de alto valor agregado al core de producción gasífera de base.
Pluspetrol, en asociación con YPF, tiene uno de sus principales desarrollos en La Calera, donde produce petróleo y también 14 MMm3/d de gas rico. Este gas está fuera de especificación para ser despachado directamente al mercado, y la compañía Mega ya realiza parte de su separación. A medida que suba la producción de crudo, habrá mayor necesidad de nueva infraestructura.
Según indicaron los ejecutivos de ambas empresas, «para tener idea del tamaño de la oportunidad que hay por delante, si se alcanzara la capacidad de producir 100 millones de metros cúbicos adicionales de gas rico —objetivo del proyecto GNL Argentina—, se podrían generar 12 millones de toneladas por año de componentes licuables NGLs, tales como etano, propano, butano y gasolina, lo que representaría unos US$ 5.000 millones por año en facturación».
Este nicho de negocios potenciará el negocio gasífero de Vaca Muerta, permitiendo multiplicar por cuatro el precio de la caloría. Según indicaron, «el gas natural se vende entre tres y cuatro dólares por MBTU, y los NGLs se venden entre diez y doce dólares como insumos petroquímicos con gran demanda internacional». El directivo de Pluspetrol indicó: «el crecimiento de los NGLs (que adelantó será en sucesivas etapas) podría tener un impacto en la disminución del precio del break-even de 5 dólares en promedio para un yacimiento típico de Vaca Muerta y puede tener un impacto en el break-even del precio del gas de hasta 2 dólares».
Para el desarrollo de los NGLs, Pluspetrol e YPF participan en partes iguales en el proyecto con el objetivo de poner en marcha su primera etapa durante 2026, atado a la Decisión Final de Inversión (FID) a tomarse este año. Este proyecto podría sumar el interés de participación de otras empresas, tal como ocurrió con VMOS y GNL.
En el caso de TGS, su directiva explicó que la empresa ya está trabajando en una nueva planta desde hace un par de años con un proyecto (también en etapas) que requeriría en todo su ciclo una inversión de US$ 2.500 millones. Según explicó: «hemos desarrollado desde 2018 un sistema de captación de gasoductos que fue creciendo y ahora tiene 180 kilómetros de caño. Eso termina en una planta de acondicionamiento que empezó con una capacidad para extraer 5 millones de metros cúbicos de gasolina, y la instalación de un segundo módulo de acondicionamiento que los llevará a 28 millones de metros cúbicos en total para el corriente año».
La ejecutiva describió que «estos módulos están funcionando en la actualidad extrayendo la gasolina de los gases, pero ya tienen instalados los turboexpander para que, cuando se tome la decisión, poder pasar los equipos a recuperar otros hidrocarburos asociados como respuesta a una necesidad imperiosa ante la calidad del gas, para poder poner el recurso en especificación y que entre a los gasoductos de transporte».
«Esta recuperación de propano y superiores está dividida en tres partes, de las cuales la primera se da en la planta de TGS en Tratayén (Neuquén) donde se hace la extracción de “la sopa” inicial y se analiza sumar dos módulos más para llevar la capacidad de procesamiento a 43 millones de metros cúbicos día. La segunda etapa trazada es la construcción de un poliducto para llevar esa materia inicial hasta la zona de Bahía Blanca, donde se estaría instalando la tercera etapa, que es el fraccionamiento, para recuperar aproximadamente 2,8 millones de toneladas, más instalaciones de almacenaje y despacho», detalló Trichilo. Además, agregó que TGS avanzó con el desarrollo de ingeniería de las distintas etapas y tiene lanzada una licitación por el montaje para poder cerrar el número final que le permita ajustar la tarifa que estará ofreciendo a los distintos interesados —los productores en Vaca Muerta— para subirse a este proyecto. «Estamos trabajando para poder tener esto en servicio para el 2028, y después seguirían las sucesivas ampliaciones en un crecimiento modular».
También citó que «se podría avanzar en iniciativas industriales simultáneas que puedan compartir un único poliducto con diferentes plantas de procesamiento o la alternativa que mejor cierre en lo operativo y económico, para lo cual (indicó Trichilo) hay conversaciones abiertas».