Será la primera planta de biocombustibles avanzados de España, y contará con unidades de hidrotratamiento, hidrógeno y LPG en la propia Refinería, además de facilidades para recibir y acopiar los residuos en el puerto de Cartagena.
Estos nuevos bio – ecocombustibles se producirán a partir de residuos, y su uso permitirá reducir 900.000 toneladas de CO2 al año.
La petrolera invertirá 200 millones de euros en las plantas con capacidad inicial para producir 250.000 toneladas de este producto al año, con un costo de unas 300.000 toneladas de residuos.
Los productos (biodiésel, biojet, bionafta y biopropano) que se generarán se podrán usar en aviones, barcos, camiones y coches.
El proyecto, ya en obra, se apoya en la economía circular, y pretende fabricar productos con baja, nula o incluso negativa huella de carbono. El objetivo es producir dos millones de toneladas de biocombustible de baja huella de carbono en 2030, los cuales mitigarán más de siete millones de toneladas de CO2 anuales.