S&P Global Sustainability publicó su informe Accelerating progress in the world with essential sustainability intelligence, en el cual da a Argentina un rol clave en los desafíos que plantea la gestión de un recurso cada vez más estratégico como el agua, y el impacto que tendría en las siguientes aristas:
Acceso al agua: las proyecciones de escenarios climáticos para las próximas décadas pronostican que el estrés hídrico y la frecuencia de las sequías aumentarán, particularmente en el norte de Chile, el sur de Argentina y la región de Antofagasta en el norte de Chile.
Agronegocios: los efectos climáticos y las sequías que afectarían al país impactan no sólo en la economía local, sino que enciende alertas en los países que abastece, siendo el tercer mayor productor mundial de soja y maíz
Cadena de suministros: la cuenca del Paraná es una de las principales rutas para el transporte de productos agroindustriales entre Brasil y Argentina, y forma parte de la cuarta vía fluvial más transitada del país carioca. Las sequías más graves o duraderas empeorarían el riesgo de prohibiciones temporales de carga, lo que obligaría a depender del transporte por carretera, provocando retrasos y costos más altos
Transición energética: la extracción de litio es clave para asegurar la transición energética a nivel global. Es probable que la expansión de esta industria enfrente reticencia en las comunidades locales y presione el desarrollo y la incorporación de nuevas tecnologías para su extracción y refinamiento. Argentina ha anunciado proyectos de hidrógeno verde, donde probablemente el agua sea una limitante; sin embargo, el uso de plantas desalinizadoras que utilizan agua de mar como principal fuente en los proyectos de hidrógeno verde debería mitigar los riesgos, al limitar la necesidad de utilizar agua potable.