A pesar del freno en expansiones provocado por la caída brusca de precios, el gigante minero Río Tinto planea continuar con la construcción de una planta de procesamiento de litio dentro de su proyecto Rincón, en la provincia de Salta.
El director ejecutivo de Rio Tinto, Jakob Stausholm, se reunió la semana pasada con Gustavo Sáenz, gobernador de Salta, para analizar la evolución de este proyecto de litio.
Según se informó, la empresa prevé invertir US$ 140 millones en la construcción de su planta de procesamiento de carbonato de litio grado batería con entrada en producción estimada para 2025, mientras trabaja en el desarrollo de una planta de mayor escala.
El proyecto Rincón fue adquirido por Rio Tinto a principios de 2022 por unos US$ 825 millones. El salar se caracteriza por un alto volumen de recursos, acompañados por un alto tenor en la relación litio – magnesio.
La planta tendrá una capacidad para procesar 3.000 toneladas anuales de LICA, una capacidad chica en relación con industrias vecinas y con la cual -de acuerdo a estimaciones de mercado- la minera testeará la tecnología adecuada para la separación del magnesio antes de tomar una decisión de como escalar el proyecto.
Río Tinto es una de las mineras más grandes del mundo, con sede en Londres (Inglaterra) y Melbourne (Australia).