Torre de perforación petrolera en tierra al amanecer, con montañas al fondo.

Segundo semestre movido para el sector privado de M&A

En paralelo con el proceso electoral, el sector también tendrá meses movidos en lo que resta de 2025.

Las áreas de fusiones y adquisiciones de los bancos están registrando un caudal de operaciones que no se veía desde los primeros años del macrismo. Varias transacciones ya conocidas por el mercado están en curso; entre las más relevantes se citan Raízen, Profertil, Georgalos, Carrefour, Farmacity y Loma Negra. Otras, como Adecoagro, Exxon, Petronas, Telefónica, Litio, HSBC y Total, se concretaron en lo que va del año.

Según un reporte de PwC, el origen de los inversores fue mayoritariamente extranjero durante el primer semestre, con una proporción del 60 % foráneos y 40 % locales; para la mitad de los inversores extranjeros, se trató de su primera incursión en el país.

En cuanto a privatizaciones, el Gobierno planea avanzar con ocho compañías: Enarsa, Nucleoeléctrica, Yacimientos Carboníferos Río Turbio, Intercargo, AySA, Trenes Argentinos, Belgrano Cargas y Corredores Viales.

En el caso de Corredores Viales, se busca transferir a gestión privada los 10.000 km de rutas “rentables”, por donde circula el 80 % del tránsito vehicular. Incluso se menciona un valor de peaje de US$ 3,5 cada 100 km, lo que, según el mercado constructor, haría atractivos algunos de los corredores licitados. El Gobierno pretende adjudicar el Corredor del Mercosur (Zárate – Rosario – Paso de los Libres) antes de fin de año. El resto dependerá del interés que muestren los potenciales inversores.

Respecto de los restantes 30.000 km de rutas nacionales, nada se sabe; así que se infiere que el lema para los usuarios será “que Dios te proteja” y, para el sector agropecuario, “ponete las pantaneras”.

En el capítulo de empresas, la primera privatización de la era Milei sería AySA, para lo cual habría tres grupos interesados, todos ellos con experiencia en el sector de servicios públicos y “especialistas en mercados regulados”.

El interés por los activos argentinos parece radicar en su bajo valor, en comparación con Chile, Brasil o países del G7, donde el precio de una empresa se ubica entre 7 y 10 veces el EBITDA, mientras que localmente ese múltiplo ronda las 5 veces. Según analistas en M&A, los inmuebles, los campos y las empresas están a valores muy accesibles si se compran para mantenerlos a largo plazo; aunque, con un riesgo país de 700 puntos, todavía falta mucho para considerar a la Argentina como una economía normal.

Sin embargo, las mismas fuentes señalan que hoy, al menos, las empresas tienen un precio definido luego de más de un lustro y que, además, existe libertad para el movimiento de divisas. Esto ha motivado que varias multinacionales hayan decidido retirarse tras años “esperando en las gateras”.

Esta salida de multinacionales se ha notado con mayor fuerza en Vaca Muerta, donde los inversores locales han incrementado su participación, siendo hoy mayoritarios en concesiones y producción no convencional. Al respecto, algunos analistas financieros evalúan si las empresas argentinas tendrán capacidad para obtener el financiamiento necesario para el desarrollo de Vaca Muerta, estimado en US$ 10.000 millones anuales para alcanzar exportaciones por US$ 30.000 millones anuales a comienzos de la próxima década.

El desafío no radica en el potencial ni en la competitividad de Vaca Muerta, ni tampoco en las competencias de los operadores, que han logrado lifting costsde 7 a 8 US$/barril e incluso un yacimiento con costos de 5 US$/barril. La inquietud es que el financiamiento se convierta en el bottleneck, dado que la Argentina mantiene un riesgo país de 700 puntos y nadie proyecta valores inferiores a 300 en varios años, todavía lejos del rango de 100 a 200 puntos en el que operan los países vecinos.

El tiempo dirá y, en el corto plazo, los votos definirán el “riesgo político” y, posiblemente, la capacidad de encarar las cuestiones de fondo que permitan superar este umbral de 700 puntos en el que nos hemos quedado empantanados.