Torre de perforación petrolera iluminada en Vaca Muerta durante el atardecer, recortada en silueta contra un cielo azul y naranja, con instalaciones industriales visibles en el horizonte.

Swap de activos entre YPF y Pluspetrol en Vaca Muerta

A medida que se incrementa el volumen de petróleo, gas y derivados, cada empresa va consolidando su estrategia.

YPF reorganiza su cartera en la formación neuquina mediante un intercambio de participaciones con Pluspetrol, incrementando su participación en bloques necesarios para el desarrollo de gas no convencional y la futura exportación a través de su propio proyecto de GNL.

Mediante el swap, Pluspetrol pasará a ser accionista de Vaca Muerta Inversiones S.A.U. (VMI), una sociedad controlada por YPF, y como contraparte la petrolera estatal asumirá la totalidad de las participaciones que Pluspetrol tenía en tres bloques gasíferos que considera estratégicos para su proyecto de GNL.

Más específicamente, YPF adquirirá el 50 % de los bloques Meseta Buena Esperanza, Aguada Villanueva y Las Tacanas, yacimientos ubicados en el área de gas seco y húmedo de Vaca Muerta, mientras que Pluspetrol gana participación vía VMI en La Escalonada y Rincón de la Ceniza, con potencial de shale oil y condensados.

Según el comunicado oficial de YPF, la operación se inscribe dentro del plan estratégico de la compañía para profundizar su foco en los recursos no convencionales y en la infraestructura destinada a la exportación de gas.
Por su parte, Pluspetrol refuerza su participación en el desarrollo de shale oil y, potencialmente, de condensados asociados.

Esta operación ocurre en un inicio de año en el que el mercado muestra preocupación por las proyecciones de precios internacionales a la baja, tanto del crudo como del GNL, y por el impacto que esto puede tener en la capacidad de financiamiento de los productores locales, la cual —considerando los dos proyectos exportadores ya en marcha— requerirá un flujo de 10 billones de dólares anuales, al menos hasta comienzos de la próxima década.

En paralelo, YPF trabaja para sumar a estos desarrollos su propio proyecto de GNL, mientras que otros productores evalúan iniciativas que permitan monetizar los condensados asociados que se incorporarán a la oferta petroquímica actual, así como la conveniencia de monetizar parte del gas seco mediante la red de gasoductos existentes. Para ello, se requiere un nuevo gasoducto troncal que una Vaca Muerta con La Carlota, sumando una capacidad de 20 millones de m³/día, con una inversión estimada del orden de los 1.500 millones de dólares.

El próximo bienio y la evolución de los mercados probablemente permitan ver con mayor claridad qué nuevos proyectos resultan más factibles de concretar y qué plazos requerirán para su desarrollo.