El proyecto de infraestructura petrolera estimado en US$ 2500 millones y que lidera YPF dio otro paso clave antes de su etapa final, con el objetivo de comenzar su construcción antes de fin de año.
El Proyecto VMOS (Vaca Muerta Sur) incluye el oleoducto que conectará Vaca Muerta con el puerto Punta Colorada, una planta de almacenamiento y la terminal portuaria que permitirán duplicar las actuales exportaciones de petróleo argentino.
El paso clave informado es la suma de tres empresas al proyecto, las locales Vista, Pampa Energía y Pan American Energy (PAE). Posiblemente se sumará una cuarta, que podría ser Tecpetrol.
El mercado considera que la obra cambiará la matriz energética argentina, ya que actualmente la principal restricción al crecimiento de Vaca Muerta es la falta de transporte para el petróleo, lo que obliga a las empresas a enviar el crudo en camiones hasta Bahía Blanca, lo que conlleva un costo logístico mucho mayor.
Argentina produce 690.000 barriles diarios, de los cuales consume localmente 485.000 y exporta el resto. Como primer desbottlenecking, el año pasado se finalizaron las obras para reactivar el oleoducto Trasandino, con capacidad para exportar 100.000 barriles diarios. En paralelo, se va poniendo de a poco en marcha la ampliación del ducto de Oldelval hasta Bahía Blanca, lo que permitirá incrementar el transporte de los 350.000 barriles diarios actuales a 540.000 en el 2025.
Ambas obras permitirán ampliar el tarnsporte de Vaca Muerta a 750.000 barriles diarios a partir del año 2025, sin embargo, el potencial de producción de Vaca Muerta requiere un nuevo oleoducto como el VMOS, que YPF planifica en funcionamiento a partir del segundo semestre del 2026, lo que adicionaría un bombeo de 180.000 barriles en una primera etapa.

En la figura adjunta se detalla el sistema de oleoductos presente y futuro para evacuar el petróleo de Vaca Muerta – Fuente: diario La Nación.
El objetivo de YPF es adjudicar la obra para noviembre próximo, para lo cual tiene avanzada la compra de los caños. Hubo varias empresas que presentaron ofertas para hacer la obra; entre ellas, la sociedad Sacde-Techint; Pumpco(subsidiaria de MasTec USA) y BTU.
El cepo es una de las medidas que demora la suma de productoras internacionales al proyecto, debido a las dudas que genera esta distorsión de no tener total disponibilidad sobre el capital, lo cual a su vez demora las inversiones de empresas con casas matrices en el exterior.