Este oleoducto, que unirá Vaca Muerta con Punta Colorada, tendrá una extensión total de 700 kilómetros, y su primera etapa comprenderá los trabajos en el tramo entre Loma Campana y Allen.
La decisión de YPF es reducir el impacto ambiental, para lo cual se aprovecharán los tendidos existentes en todas las zonas donde sea posible. El nuevo oleoducto se tenderá en forma paralela a la línea ya existente de Oleoductos del Valle (ODELVAL).
En la petrolera ya iniciaron los procesos internos para la licitación de las diferentes obras que demandará el complejo exportador en su conjunto, cuya inversión se estima 1260 millones de dólares.
La meta de YPF es que el complejo, que contará con dos monoboyas aptas para la carga de buques de gran porte, esté en condiciones para exportar un buque semanal (Equivalente a 400.000 m3) para finales del 2025.
A finales del 2022, Rio Negro aprobó la ley provincial requerida, de manera que la petrolera avanzará en los trámites y estudios definitivos para el ducto y la terminal marítima, previéndose el inicio de trabajos en el primer semestre del 2023, con un plazo de dos años y medio para su finalización.
Ambas construcciones serán simultáneas, con una ocupación que llegará a unas 2.400 personas, según los cálculos iniciales de la petrolera, y con una operación definitiva que sumará 200 operarios.
YPF solicitó 250 hectáreas, y la Provincia evalúa ceder parte de un campo recuperado de unas 3.500 hectáreas, cercano al predio de la zona Franca y a unos 2 kilómetros al sur del puerto.
Su diseño inicial prevé 20 tanques y dos monoboyas, instaladas a 6,7 kilómetros de la costa.