La petrolera local cerró los acuerdos con Eni y XRG para su incorporación al desarrollo upstream del proyecto Argentina LNG, mediante la venta del 64% de Upco Arlng I SAU, titular de los bloques de gas de Vaca Muerta que se dedicarán a este proyecto.
El comunicado indica que la operación se llevará adelante a través de dicha sociedad, que, una vez completada la transacción, será titular de los bloques Meseta Buena Esperanza I y II, Aguada Villanueva Norte y Las Tacanas I y II.
«Estamos dando un paso más en el desarrollo de Argentina LNG. El ingreso de Eni y XRG al upstream fortalece la cadena de valor del proyecto y nos permite avanzar hacia su desarrollo a escala integral», afirmó el presidente de YPF, Horacio Marín.
En paralelo, y con el objeto de mejorar la infraestructura clave para el desarrollo de Vaca Muerta, YPF selló un acuerdo con el brazo privado del BID, que respaldará a la petrolera con USD 500 millones para mejorar las obras viales en Neuquén, el cuello de botella que ha comenzado a frenar la expansión del yacimiento argentino.
Este segundo acuerdo sigue sumando eslabones en la estrategia de YPF, que apunta a convertirse en una exportadora de hidrocarburos no convencionales de escala mundial para 2030, según el Plan 4×4 diseñado por H. Marín.
Según se indicó, el acuerdo no implica que YPF ejecute directamente las obras, sino que la empresa contribuye con la provincia a identificar vías de financiamiento para mejorar la red vial asociada a la producción de la cuenca.
El gobierno neuquino ya había recurrido a mecanismos de financiamiento público-privado, como en el caso del consorcio de diez compañías operadoras que conformó un fideicomiso para financiar el bypass vial de Añelo, con una extensión de 60 km. Además, avanzan también acuerdos para pavimentar rutas mediante el adelanto de capital de las empresas, que se recuperaría a través de esquemas de peajes o compensaciones sobre regalías hidrocarburíferas.
La presión sobre la infraestructura vial alcanza su mayor estrés con el transporte de la arena de fractura hidráulica, que Vaca Muerta consume en volúmenes de 7 millones de toneladas anuales, un volumen que escalará a 9 millones de toneladas anuales hacia 2028, equivalente a unos 300.000 viajes de camión por año.