Buque portaveh?culos de BYD cargando autos el?ctricos en un puerto chino, con miles de unidades listas para exportación. Al fondo, se destacan embarcaciones de carga y el letrero ?LNG Powered?.

Completó su ruta el primer megabuque con tecnología dual y mínimas emisiones… made in China

La compañía china BYD es hoy el mayor productor mundial de vehículos eléctricos (tras superar a Tesla en ventas globales en 2024). Además, transporta sus vehículos por el mundo con su propia flota de barcos diseñados específicamente para automóviles.

El más reciente —y el más grande del planeta— es el BYD Shenzhen, que completó su recorrido exitosamente a Brasil. Este buque fue diseñado para transportar únicamente carga rodante, lo que técnicamente se denomina buque Roll-on/Roll-off (Ro-Ro). A diferencia de los cargueros convencionales, donde los vehículos se empaquetan en contenedores, los Ro-Ro permiten conducir los coches directamente a las cubiertas mediante rampas, agilizando la carga y descarga.

Shenzhen es el mayor barco Ro-Ro del mundo por capacidad, con espacio para 9.200 vehículos distribuidos en 16 cubiertas.

De acuerdo con la información publicada, el nuevo buque incorpora tecnología dual de energía limpia, que combina gas natural licuado (GNL) y combustible convencional, y está equipado con un motor principal de alta eficiencia y un innovador sistema de recondensación de gas evaporado (BOG), que permite reducir las emisiones de óxidos de azufre en un 99 % y las de nitrógeno en un 85 %, alineándose con regulaciones ambientales más estrictas en mercados como Europa.

También integra pinturas antiincrustantes y dispositivos que reducen el arrastre y mejoran la eficiencia del combustible hasta un 8 %, cumpliendo así con los estándares medioambientales más exigentes de la OMI (Organización Marítima Internacional).

Estas innovaciones son seguidas por Hyundai Glovis —filial logística de Hyundai—, que gestiona 60 barcos y ha encargado doce barcos Ro-Ro de 10.800 vehículos propulsados por GNL (con la salvedad de que Glovis sirve a terceros como Toyota y Volkswagen).

En Latinoamérica, BYD planea una “revolución de los EVs” mediante la producción local de su vehículo económico Dolphin Mini, para lo cual compró una de las fábricas cerradas por Ford en Bahía, Brasil, y que promociona como un modelo que se venderá en valores próximos a los US$10.000, alimentado con baterías económicas de litio y una autonomía de 300 km.

El tiempo dirá si el futuro del transporte marítimo pasará por la optimización en motores duales o tendrá cabida (y competitividad) el empleo de nuevos combustibles, como el amoníaco verde, así como también el posicionamiento de Argentina con los diferentes proyectos anunciados de ambas opciones. Mientras tanto, la tecnología avanza y es viable minimizar la huella ambiental.