La petrolera estatal brasileña abrió el proceso de contratación de otras dos FPSO para los campos marinos Atapú y Sépia, cuya producción comenzaría en 2028.
Estas plataformas, denominadas P-84 (Atapú) y P-85 (Sépia), tendrán una capacidad de producción de 225.000 barriles diarios de petróleo y 10 millones de m3 diarios de gas cada una, las cuales sumadas a las dos plataformas similares recientemente puestas en operación, generararán una producción diaria equivalente a toda la producción argentina de crudo.
Lo meritorio del diseño de las plataformas, estandarizado para las dos unidades, representa un paso en la evolución tecnológica brasileña, ya que la ingeniería de desarrollo es mayormente local.
Petrobras es el operador de las dos áreas, con una participación mayoritaria que comparte con socios minoritarios como Shell, Total Energies y Petrogal.
El plan estratégico brasileño, que con sus distintas actualizaciones ya lleva 50 años, comenzó con el desarrollo de la cuenca marina de Rio de Janeiro, con el objeto de logar el autoabastecimiento en 30 años, cuestión que se logró y superó alcanzando los 3 millones de barriles diarios.
Posteriormente, y habiendo superado graves problemas de corrupción, Petrobras enfocó en el Pré-Sal Petrolero, un desarrollo muy complejo tanto a nivel tecnológico como financiero.
Veinte años más tarde hay dos plataformas operando y otras dos en licitación, con una producción equivalente por plataforma a toda nuestra Cuenca del Golfo San Jorge, destacando la calidad de gestión que permite la participación de varias de las mayores petroleras mundiales.
Con la esperanza del Año Nuevo, son nuestros deseos que Argentina pueda replicar este ejemplo en nuestro inmenso yacimiento de Vaca Muerta y nuestros hijos puedan leer que tras 20 años de planeamiento y trabajo logramos producir 2 Mbpd.