La nueva gestión de YPF tomó la decisión firme de avanzar con el proyecto para exportar gas vía GNL mediante un pedido de propuestas de ingeniería.
El proyecto está liderado por YPF en sociedad con Petronas, y se espera sumar a otras empresas del sector, como Tecpetrol, Pan American Energy (PAE) y Pampa, principales jugadores en gas de Vaca Muerta.
YPF señaló “una vez que se alcance la decisión final de inversión, se prevé que el Proyecto Argentina GNL permitirá al país dar un salto cualitativo en la generación de divisas, con una capacidad de producción planeada en 25 millones de toneladas de gas por año a largo plazo”.
“La primera etapa del proyecto es traer a la Argentina una instalación de GNL flotante con una capacidad inicial de entre 1 y 2 MTPA para 2027. La segunda etapa consiste en la construcción de dos nuevas instalaciones de GNL flotante, para llegar a una capacidad de 8 a 9 MTPA para 2030”, indicó la empresa.
YPF planifica tener el 25% de la capacidad total de GNL y liderar “el único proyecto de GNL argentino, posicionando a la empresa como jugador global, capitalizando nuestros recursos de clase mundial de Vaca Muerta”.
A partir de este mes, YPF buscará liderar una mesa con los principales productores de gas para construir la planta de licuación y lograr exportar 40 millones de m3 diarios en 2031. Este volumen es similar a la Planta GNL de Perú, y permitiría al país comenzar a posicionarse como primer puerto exportador latinoamericano sobre el Atlántico.
La operatoria comenzaría trayendo un barco de licuefacción para comenzar a exportar 6 millones de m3/d en 2027.
A diferencia del de petróleo, el consumo de gas no es constante: en invierno se quintuplica la demanda residencial, pasando de una demanda total de 130 millones a 190 millones de m3/d. El GNL permitiría exportar el gas durante los ocho meses de menor demanda, coincidentes con el incremento de demanda en el hemisferio norte, mercado importador de GNL por excelencia.
Además, permitiría revertir la balanza comercial argentina reemplazando la importación de GNL por su exportación, así como la importación de GN desde Bolivia por su exportación a Brasil.
En el medio, existen dos desafíos no menores: armar una alianza que permita lograr financiamiento externo -que el mercado estima entre US$ 6000 y US$ 8000 millones- para construir la capacidad de licuefacción y ampliación de ductos requerida, y lograrlo en el quinquenio 2026 – 2030.