El desarrollo, construcción y puesta en operación de plantas desalinizadoras se ha vuelto un proyecto estratégico en Chile. La sostenida sequía en la zona norte ha limitado las posibilidades de nuevos proyectos mineros.
Pese a que la minería solo representa el 0,7% del consumo de agua en el país, muy por detrás de la agricultura, de los servicios de agua potable y de otras industrias, en el catastro de Cochilco -Comisión Chilena Del Cobre- se identifican 13 plantas desaladoras ligadas a la minería de un total de 23 en el país vecino.
Esta cifra seguirá creciendo mediante otros 15 proyectos relacionados con la minería en diferentes etapas de desarrollo, lo que permitirá alcanzar un 70% de agua desalinizada en la minería de cobre en la próxima década.
En paralelo, Atacama inauguró recientemente una planta desalinizadora dedicada a producir 4000 m3/hora de agua potable para abastecer a varias comunidades de la región.