La buena noticia es que las renovables alcanzaron el 15% con altas tasas de crecimiento, que permiten proyectar un valor del 20 a 25% para el 2024.
La mala noticia es el carbón, que representa el 35% y sigue creciendo -el 1%- lejos del objetivo de descarbonización para el 2023, razón por la cual los habitantes del planeta nos tendremos que acostumbrar a convivir con los cambios climáticos, cuyos primeros impactos ya estamos viendo y que se mantendrían hasta 2050.
China, India y EEUU son responsables de la mayor parte de este consumo, potencias que hoy coquetean con la guerra en vez de lograr un acuerdo honesto de reducción. Mientras tanto, muchas especies animales siguen desapareciendo, junto con bosques incendiados, océanos más calientes y personas hambreadas.
Como en la novela de García Márquez, es la crónica de una muerte anunciada.
