Uno de los desafíos franceses en su transición energética es aumentar la cobertura de energía solar sin competir por el uso del suelo.
La idea es que los paneles solares utilizados para cubrir estacionamientos sirvan para generar energía renovable.
El costo de los paneles solares sigue bajando, transformándose en una fuente de energía cada vez más competitiva, tanto para los hogares como para los grandes consumidores. Consecuentemente, la dirigencia francesa encontró espacio suficiente en estas superficies ociosas, que a mediano plazo podrían generar tanta electricidad como 10 centrales nucleares.
El aprovechamiento de estas superficies podrá sumar hasta un 8% a la capacidad eléctrica actual de Francia, según una nota publicada por The Washington Post.