En primeros tres trimestres de 2024, casi el 90% de la nueva capacidad de generación de energía en Estados Unidos provino de fuentes renovables, según la Comisión Federal Reguladora de Energía (FERC).
Este aumento se debe a una combinación de recursos liderados por las energías solar y eólica, así como biomasa y energías hidroeléctrica y geotérmica, siguiendo una tendencia ya establecida en Europa.
A nivel global, China se posiciona como líder en capacidad renovable, aunque su participación en la matriz energética nacional es considerablemente menor dado el incremento de la generación basada en carbón y hidrocarburos.
Durante los primeros nueve meses de 2024, Estados Unidos incorporó 19,000 MW de energía solar y 2,600 MW de energía eólica, además de 200 MW de energía hidroeléctrica y solo 6 MW de biomasa.
La nueva generación de energía a base de carbón, promovida por Trump durante su primer mandato, resultó ser un fracaso debido a su escasa competitividad.