PANORAMA 2023 PARA EL MERCADO LOCAL DEL GAS

El gobierno nacional confirmó en el CERAWeek que se mantiene la puesta en marcha del Gasoducto Néstor Kirchner para Junio de 2023.

La construcción de 2 plantas compresoras en Tratayen y Salliqueló terminó antes de lo previsto, y se espera tenerlas disponibles para el tercer trimestre de 2023.

El costo total del gasoducto y obras complementarias mantiene un estimado de U$S 2700 millones.

Mayormente, el gas inyectado por productoras locales se abastecerá con un precio entre 3 a 4 US$/MBTU y un volumen complementario entre 4 y 5 US$/MBTU, con un precio promedio inferior a 4,5 US$/MBTU, un valor muy competitivo considerando el “import parity” tanto del gas como del combustible líquido.

En paralelo, ya se contrataron 30 barcos de GNL a un precio promedio de 20 US$/MBTU, sustancialmente menor a los 30 US$/MBTU del 2022.

Considerando que el precio sigue a la baja, con valores cercanos a 16 US$/MBTU, ENARSA tiene planificadas compras adicionales para sustituir importaciones de combustibles líquidos mas caros, con el upside ambiental de generar una sustancial reducción de CO2.

Recientemente, Excelerate contrató al buque desgasificador para Bahía Blanca, para operarlo entre mayo y agosto.

En paralelo, Bolivia tiene 4 Mm3 para el período estival y ocho millones para el período invernal, a un valor muy favorable respecto al GNL, en el orden de los US$8 a US$9; sin embargo, el mercado duda que el país vecino lo pueda cumplir, particularmente el mayor volumen invernal.

La buena noticia del mes es que esta semana la CAF aprobó el financiamiento por US$540 millones para la reversión del gasoducto norte y ENARSA espera poder salir con las licitaciones a partir del segundo trimestre de 2023.

En paralelo, la empresa inició la presentación de los estudios de impacto ambiental y permisos para liberación de la traza con los diferentes superficiarios. ENARSA tiene el objetivo de tener la reversión operativa disponible durante el 2024.

Este proyecto permitiría alimentar los proyectos del Noroeste Argentino (NOA); particularmente, los nuevos proyectos de litio. Además, sería posible recuperar la exportación a Chile a través de los dos ductos cordilleranos existentes, aunque para ello deberían hacerse obras complementarias de repotenciación.