La prestigiosa revista científica Nature publicó un estudio sobre la disminución de los acuíferos.
El estudio está basado en información obtenida por los satélites Gravity Recovery and Climate Experiment (GRACE), que permitió recopilar datos de 170.000 pozos en más de 40 países. Estas redes de pozos de monitoreo se utilizaron a escala local y regional para estimar (por medio de diferentes softwares y modelos de regresión) la recarga de aguas subterráneas, caracterizar el agotamiento, evaluar el riesgo de que los pozos se sequen y probar si las desviaciones de aguas superficiales o las intervenciones políticas y de mercado han logrado frenar las pérdidas de aguas subterráneas.
No debemos perder de vista que los depósitos subterráneos son una importante fuente de agua dulce para cultivos, hogares e industrias, y su agotamiento podría plantear graves amenazas económicas y ambientales, incluida la caída del rendimiento agrícola y la pérdida del valor de la tierra.
Los datos de la región se integraron con pozos de la zona central de Chile y sur de Brasil, que están entre los más afectados.
Las principales conclusiones fueron:
- El 36% de los acuíferos monitoreados cayeron al menos 0,1 m por año entre 2000 y 2022, el 12% experimentó disminuciones anuales de más de 0,5 metro y algunos de los acuíferos más afectados cayeron más de 2 m por año durante el período.
- El 30% posee una tasa de disminución mayor que entre 1980 y 2000.
- En alrededor del 30% de los acuíferos estudiados, la tasa de agotamiento se ha acelerado desde el año 2000.
- La mayoría (>80%) de los sistemas acuíferos que exhiben descensos acelerados del nivel del agua subterránea también experimentaron una disminución en las precipitaciones.
- Las tasas de mayor disminución son más comunes en regiones áridas cultivadas.
La investigación arrogó casos los que la disminución de las aguas subterráneas se ha ralentizado o revertido después de:
- La implementación de políticas de aguas subterráneas;
- El alivio de la demanda de agua subterránea mediante transferencias de aguas superficiales; o
- La adición de almacenamiento de agua subterránea siguiendo proyectos gestionados de recarga de acuíferos.
Seguramente, estos análisis serán replicados tanto para continuar su evolución como para incorporar nuevos datos satelitales de otros acuíferos. Sin embargo, más allá de lo preocupante de estos números también arroja esperanza el potencial de recuperación de los acuíferos y las herramientas para ralentizar su disminución.
Hablando de la Argentina, el campo siempre ha sido uno de los motores claves para el crecimiento del país, contar con estos análisis puede servir para elaborar estrategias y previsiones para un futuro.