Los autos eléctricos, más baratos que los de combustión

Durante 2024, el precio de las celdas de batería de fosfato de hierro y litio (LFP), las que utiliza la mayoría de los autos eléctricos del mercado, cayó un 51% en China, alcanzando un promedio de 53 dólares por kilovatio-hora (kWh), según un reciente estudio de Bloomberg. En el 2023, el precio promedio de estas baterías a nivel global fue de 95 dólares por kWh.

La caída en el valor de las baterías LFP tiene implicancias importantes tanto para los sectores automotriz como energético, ya que reduce los costos de producción de EVs y de almacenaje agilizando la transición hacia energía limpia a gran escala.

Según Bloomberg, en China (el mercado automotor más grande del mundo) cerca de dos tercios de los vehículos eléctricos disponibles ya son más baratos que sus pares con motor de combustión interna, ya que desde octubre de 2023 los precios de las baterías más vendidas se mantienen por debajo del nivel de 100 dólares por kWh.

Actualmente, los precios de los paquetes LFP inclusive están en 75 dólares por kWh y, por su parte, las baterías mas durables de níquel, manganeso y cobalto (NMC) se ubican en 85 dólares por kWh.

Con estos valores, los vehículos eléctricos no solo pueden competir con los autos con motores de combustión interna en la mayoría de los segmentos, sino que incluso pueden lograr valores inferiores a estos.

Si bien va a pasar un tiempo antes de que estos precios empiecen a verse en los mercados fuera de China, está claro que su estrategia comercial ya comenzó de la mano de los tres grandes fabricantes.

Un ejemplo claro es el caso de BYD, automotriz que compite con Tesla a nivel global y que encargó ocho megabuques para exportar sus autos a occidente además de comprar plantas -ex Ford- en Brasil para transformarlas a la producción de EVs y HEVs, replicando la estrategia con la que creció en China.

El mercado prevé que este segundo ciclo de desarrollo en movilidad eléctrica será vía modelos eléctricos económicos con lanzamientos en 2025 y 2026, complementando el mercado de autos de gamas media y alta provistos por Tesla.

El principal factor atrás de la caída de los precios de las baterías es el valor de las materias primas con que se producen, que cayó significativamente durante los últimos 18 meses.

El cátodo, que representa la mayor parte del costo a nivel materia prima en una batería, pasó de representar el 50% del costo en 2023 a menos del 30% en 2024.

Según Bloomberg, en marzo de 2024, el costo de fabricación para una batería LFP era de 44 dólares por kWh.

El segundo factor es el exceso de capacidad productiva, escenario que llevó a los fabricantes chinos de baterías a reducir sus precios para mantener su cuota de mercado.

La producción de baterías en China ya supera la demanda global de vehículos eléctricos, un desbalance que los analistas vaticinan que se seguirá agudizando debido a que las nuevas plantas son cada vez más tecnológicas y eficientes; proceso liderado por CATL y BYD, quienes siguen invirtiendo fuertemente en investigación y desarrollo, automatización y nuevas fábricas cada vez más modernas.

Este proceso, también, ha hecho bajar los precios de los autos medianos de Tesla, quien busca defender su participación de mercado.

El otro gran sector beneficiado por la baja de precio de baterías es el sector del almacenamiento de energía, ya que los precios de los sistemas de almacenamiento llave en mano ya bajaron un 40% desde el 2023, y tenderán a seguir bajando.

Bloomberg prevé que las instalaciones de almacenamiento estacionario global aumenten a 155 GWh este año, un 60% más que el año pasado.

Fuente: Bloomberg / La Nación.